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» » “Cualquiera de las personas que estuvieron en la mira de los imputados podría estar muerta”

(29/05/17 - Violencia Institucional)-.El miércoles 24 tuvieron lugar los alegatos de la querella, la fiscalía y la defensa policial en el juicio que se lleva adelante contra tres efectivos de la Policía Metropolitana (hoy Policía de la Ciudad) por herir con balas de plomo a Esteban Ruffa y Germán de los Santos (ambos comunicadores de la Red Nacional de Medios Alternativos), cuando cubrían fotográficamente el violento desalojo de la Sala Alberdi la madrugada del 13 de marzo de 2013. Mientras la abogada querellante solicitó 20 años de prisión por intento de homicidio agravado por ser miembros de fuerzas de seguridad el fiscal solicitó 3 años y tres meses de prisión por abuso de armas e inhabilitación por cuatro años por ser funcionarios públicos. 

Por su parte, las dos defensas policiales solicitaron la absolución de los tres efectivos. El miércoles 31 se esperan las últimas palabras de los imputados, por la mañana, y el veredicto del tribunal, por la tarde. 

Primero expuso su alegato laDra. María del Carmen Verdú, abogada de la querella, quien detalló la línea de tiempo de los hechos, en conjunto con los videos y fotografías aportados como prueba tanto por parte de los mismos comunicadores damnificados como por parte de otros comunicadores populares. Finalizó su exposición solicitando la pena de 20 años de prisión, con accesorias legales y costas por el delito de intento de homicidio calificado por ser integrantes de una fuerza de seguridad del estado.

“Tenemos dos grupos de testimonios: los civiles y las víctimas. Coincidentes en las circunstancias de tiempo, modo y lugar por lo que acabamos de ver. Y los policías, en el mejor de los casos reticentes o con amnesia cuando no lisa y llanamente mentirosos” – remarcó Verdú, y agregó: “ésta querella no tiene absolutamente ninguna duda de que los tres imputados dispararon en ese lugar y momento con plomo. Cualquiera de los damnificados y cualquiera de las personas que estaban allí, y que estuvieron en la mira de los imputados, podría estar muerta. Está comprobado por las imágenes que la noche del 12 al 13 de marzo de 2013 los policías metropolitanos dispararon con armas letales, con proyectiles letales, contra civiles desarmados, o peor aún: peligrosamente armados con cámaras que había que eliminar de la escena para evitar justamente lo que acá ocurrió: que nos permitieran reconstruir el hecho y que quedaran registros independientes de su accionar criminal. Y no nos cabe duda de que quién dispara un arma de fuego cargada con proyectiles letales hacia el cuerpo de una persona sabe que esa conducta es idónea para matar.”

Verdú finalizó su exposición apelando al tribunal: “este juicio tiene una importancia histórica: ésta es la primera, y probablemente la última causa que llegue a juicio oral por una situación de represión masiva a la protesta social de la desaparecida hoy Policía Metropolitana (diluída hoy dentro de la Policía de la Ciudad). Es una oportunidad única para mostrar que el Poder Judicial, o al menos parte de sus integrantes, no están dispuestos a tolerar al amparo de exenciones como seguridad, ley u orden, que la vida y la integridad física de las personas dependa de la casualidad o de la buena suerte cuando se topan con un policía. Demostrar que un fierro y una chapa no los convierte en amos ni señores de nuestras vidas ni les da inmunidad para violentar sistemáticamente todas las normas constitucionales, legales y reglamentarias de la propia fuerza. Es un buen momento para un fallo ejemplar en éste sentido. Sería un paliativo para ese pibe que cada cinco horas nos mata el gatillo fácil de las fuerzas que militarizan nuestros barrios o que sucumbe a la tortura en un calabozo. Sería una buena señal para los trabajadores de prensa , como los querellantes en ésta causa, para los comunicadores populares que a diario arriesgan el cuero para contarle a los demás cómo se desarrollan los operativos policiales”.

En cambio, y a pesar de haber utilizado a lo largo de su exposición los mismos argumentos que la querella, finalmente el fiscal Ciruzzi no acompañó el pedido de pena máxima de la Dra. Verdú, indicó no reconocer en las pruebas a los acusados y sostuvo que considera que sólo hubo abuso de armas y lesiones por parte de los tres uniformados, por lo cual solicitó tres años y tres meses de prisión, más cuatro años de inhabilitación por ser funcionarios públicos.

“No fueron disparos continuos, por lo cual no puedo decir que hubo intencionalidad de matar”, sostuvo el fiscal, y agregó: “tengo el objeto procesal que tengo, y a partir de esto, tengo que actuar. Por la calificación que presenté al tribunal, acuerdo: pena de 3 años y tres meses de prisión, costas e inhabilitación de cuatro años“.

Pistolas que se disparan solas
Finalmente, las dos defensas policiales solicitaron de igual manera – aunque con diferentes argumentaciones – la absolución de los tres policías imputados al considerar que no está probada su participación – ni por los testimonios ni por las pruebas expuestas – aquella noche en la represión ni que hayan disparado balas de plomo contra los damnificados ni los manifestantes.

El abogado del policía Gabriel Pereira de la Rosa remarcó que el imputado es “absolutamente de los tres hechos de los que está imputado” y sostuvo que “es imposible arribar a un veredicto condenatorio en una causa de éstas características, no sabiendo quién fue el autor de los disparos que produjeron las lesiones” a pesar de estar probado que los tres imputados portaban aquella noche escopetas marca Mossberg calibre 12/70.


El abogado de los policías Miguel Ledesma y Maximiliano Acosta sostuvo “la absoluta inocencia” de ambos imputados, a los cuáles calificó como “excelentes policías y personas” e indicó que “estuvieron en el lugar y en el momento equivocados porque se toparon con un loquito, que entiendo que no está identificado”, que fue el que disparó con plomo aquella noche. Finalizó diciendo que los dos imputados “merecen continuar sus destacadas carreras”.

En una entrevista realizada hoy por la mañana en el programa La Mar en Coche de FM La Tribu, la Dra. Verdú confirmó que el próximo miércoles 31 se esperan las últimas palabras de los tres imputados, por la mañana y, por la tarde, quizás, el veredicto. “Ahora la pelota está en la cancha del tribunal, que va a tener que elegir entre las dos tesis que se le han presentado y la tesis absolutoria de la defensa”, expresó, aunque aclaró con respecto al veredicto final que “el tribunal ya anticipó que es una situación muy compleja. 

Lo complejo es la decisión que deben tomar, evidentemente. Se van a tomar quizás un tiempo más para deliberar. Si quieren hacer las cosas bien los tienen que condenar con la pena que nosotros pedimos, o una muy cercana, y si juegan con sus reglas de protección al aparato estatal, sucederá otra cosa”.

*Por Juicioalametropolitana, ANRed

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