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» » Salta: Un testigo asegura que vio como secuestraban al cooperativista Marcial Uro

(06/06/17 - Lesa Humanidad)-.Un testigo declaró que vio cuando secuestraban al militante cooperativista Marcial Uro, al declarar en el décimo juicio por delitos de lesa humanidad que se realiza en Salta, en el que los represores Joaquín Guil y Miguel Raúl Gentil están imputados por esa detención ilegal y por las torturas infligidas a la víctima. 

En la segunda audiencia del juicio oral y público por los delitos de los que fue víctima Uro, el testigo Héctor Cristian Pinto, que declaró por videoconferencia desde la ciudad de La Plata, contó que también él fue capturado en la casa de su padre por integrantes de la Policía provincial, en 1975. 

Relató que su padre "era peluquero del cuerpo de bomberos de la Policía y conocía a algunos" de sus captores, y que el "grupo policial" entró a la casa y "revolvió todo" pero "no encontró nada".

"Me retiran hacia una camioneta y cuando subo a la caja atropello a una persona que estaba allí, le pido disculpas y en ese momento veo que lo ingresan a mi hermano" Ricardo Ángel Pinto, antes de ser trasladados los tres detenidos a la Jefatura de la Policía de Salta, donde los bajaron del vehículo de manera violenta.

En cuanto a la persona que ya estaba dentro de la camioneta, dijo que era Uro pero que no lo reconoció al comienzo "por la forma lamentable en la que estaba, muy hinchado por los golpes recibidos en su rostro".

"Me provocó un gran temor", evocó aquel momento el testigo, quien llegó a los tribunales bonaerenses con un poncho salteño y juró "por la Patria y Evita" Perón antes de declarar.
Héctor explicó que esa fue la última vez que vio a Uro, ya que él y su hermano fueron trasladados a un dormitorio donde permanecieron hasta ser liberados cinco días después por la intervención del padre.

"Nos llevan ante el jefe de Policía, quien le dijo (al padre): 'esta vez te los entregamos, la próxima no los vengas a buscar'", acotó. Consultado sobre quién era el jefe de Policía, Pinto dijo: "Gentil", quien en esa ocasión estaba junto a Guil.

Además de los represores Gentil y Guil, también estuvo imputado en esta causa hasta su 
fallecimiento Ernesto Federico Livy, que era el delegado de la Policía Federal en Salta.

En otro tramo de su declaración, el testigo dijo que la segunda vez que lo llevaron a declarar advirtió que en la sala había una máquina de escribir y un mimeógrafo que él mismo le había prestado a Uro para el funcionamiento de la cooperativa de trabajo que éste lideraba.

"Ahí entendí por qué Uro me pidió disculpas", prosiguió Pinto y precisó que la cooperativa de herrería y carpintería "llegó a funcionar muy bien y le dio trabajo a mucha gente".

"Por su accionar, Uro demostró ser un peronista de ley", opinó el testigo y agregó que "tanta bondad y diligencia en una persona era conmovedor".

En la primera jornada de este juicio, el lunes pasado, declaró, entre otros testigos, Arnaldo Goenaga, quien era asesor del ex gobernador salteño Miguel Ragone, desplazado del cargo mediante una intervención federal en noviembre de 1974 y secuestrado y asesinado por militares y policías el 11 de marzo de 1976.

También declararon en esa misma audiencia Lucracia Guanca, hija de Uro; el ex policía Ángel Roberto Adán y el ex dirigente de la CGT Julio Aguirre.

Según la hipótesis de la elevación a juicio, los imputados secuestraron a Uro en su domicilio del barrio Finca Independencia, en el sudeste de la ciudad de Salta y lo trasladaron a la Jefatura de Policía, donde lo torturaron para luego ser confinado en la casa del comisario Livy hasta su liberación, dos semanas después.

Gentil y Guil están acusados en calidad de coautores del delito de privación ilegítima de la libertad agravada, en concurso ideal con el de imposición de tormentos agravados por ser la víctima un perseguido político.

El juicio proseguirá con la audiencia convocada para el lunes próximo a las 8.30 horas, cuando podrían comenzar los alegatos de las partes previos a la sentencia.

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