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» » De las bombas y las balas al escarnio público

(25/07/17 - Opinión, Por Daniela Bambill)-.No importa la trayectoria, no importa la honestidad, no importa el desempeño en  la gestión, no importa el ser humano detrás de las denuncias. No hay búsqueda de la verdad. Uno a uno los y las integrantes de los tres mejores gobiernos en los últimos 60 años van desfilando por Comodoro Py previo escarnio público.

La presunción de inocencia no es un capricho es una de las máximas Garantías Constitucionales, la administración Macri, además de haber demostrado absoluta impericia a la hora de “administrar” llevando al país a una situación de crisis inminente, ha soslayado la Constitución Nacional desde el mismo momento en que asumió el Presidente.

La Justicia no existe como tal,  hoy vemos una corporación mafiosa al servicio del poder real en una casa de  brujas con toga e interpretaciones rebuscadas de leyes, dictadas por el poder mediático.

Todo puede sonar a verdad de perogrullo pero detrás de cada denuncia hay una persona que ve su vida, su prestigio, su patrimonio y su libertad en peligro por el simple y solo hecho de pertenecer a un determinado signo político.

La acción violenta contra cada integrante del gobierno anterior está apañada, por supuesto, por legisladores que paradójicamente también formaron parte del gobierno de los “denunciados” y tal vez en posiciones mucho más poderosas, que hacen gala de una cobardía propia de los que tienen el culo sucio, si se me permite la expresión poco académica.

En la categoría de los “culo sucio” hay varios legisladores y algún candidato impoluto que cumple exclusivamente con una terquedad individualista propia de un psicópata, a la luz de las posibilidades reales.

Estos “culo sucio” hoy hermanados en el honestismo falaz de los denunciadores mediáticos a fuerza de carpetofobia tal vez merezcan además del repudio, pena, porque la historia es implacable y la memoria ha formado parte constitutiva del Movimiento al que dicen pertenecer y enchastran con su presencia.

El gobierno de Macri, los jueces corporativos, el poder mediático son solo instrumentos del poder real histórico y entrarán en el lugar reservado al estiércol en la historia porque son descartables, malditos ellos y todos sus descendientes.

Malditos los “culos sucio”, malditos los que traicionan su clase en la búsqueda mezquina de un poder efímero a costa del sufrimiento del Pueblo.

La derecha ha logrado una vez más el descrédito de la política, ha logrado que la política le dé lugar al marketing y a los asesores extranjeros, que la política haya vuelto a una pseudo clandestinidad, maquillada por la “comunicación”. Habría que preguntarse por que caemos sistemáticamente en la trampa.

La política ha dado paso a una comedia grotesca en la que personajes farandúlezcos administran la verdad y una psicótica melómana tiene mayor intención de voto en la Capital de la República, por ejemplo.

En este delirio que semeja a una bomba que explotará en cualquier momento hay un sin número de compañeros y compañeras que cargan el sayo de las “denuncias”. Sería de una grandeza incalculable y de responsabilidad histórica la solidaridad más allá de las declamaciones.

Cada hombre o mujer que ha servido a la Patria desde cualquier rol en la gestión hoy es plausible del escarnio público, del circo dantesco que montan perversamente para borrar al peronismo de la faz de la historia.

Hace poco más de cincuenta años millones de argentinos se dieron la tarea de RESISTIR, desde el llano, poniendo su vida en juego sostuvieron las banderas en alto y mantuvieron vivo al peronismo, parece que hoy RESISTIR es sencillamente una consigna y ante la sola mención de la palabra “causa” todos están dispuestos a olvidar de dónde venimos.

En la coyuntura electoral, las especulaciones son más evidentes, las miserias previas a los cierres de listas quedaron en evidencia.

Este tiempo pasará como pasaron otros. Pero en algún argentino o argentina quedará la imagen, los nombres y los roles miserables que cumplieron los “culos sucios”, los denunciadores, los que miraron para otro lado y los que pensaron que “mejor no te metas”….

Ya no tiran bombas, ya no desaparecen, ya no torturan, pero son los mismos, son la misma mierda.

En el medio hay un Pueblo que nuevamente se siente huéfano, porque cuando la POLITICA desaparece la orfandad es lo único que prevalece.
Prof. Daniela. A. Bambill

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