Select Menu

Municipios

Latinoamerica

Sociedad

.

.

Argentina

Deportes

Internacionales

Cultura y Educación

» » Tras ser llamado a juicio, el vicepresidente Glas reitera su inocencia en una carta a sus hijos

(15/11/17 - Ecuador)-.El vicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, fue detenido el lunes 2 de octubre por orden del juez Miguel Jurado, quien lo acusa de asociación ilícita en el marco del caso Odebrecht. Previamente, el 3 de agosto, el presidente Lenín Moreno le había retirado sus funciones profundizando la crisis en el oficialismo. 

Un sector de Alianza PAIS denuncia que se trata de una persecución política contra uno de los principales aliados del ex Presidente Rafael Correa. El pasado 4 de octubre, Moreno designó como vicepresidenta encargada a María Alejandra Vicuña.

A través de una carta pública, el vicepresidente de la República, Jorge Glas, escribió a sus hijos después de la decisión tomada por el juez Miguel Jurado de llamarlo a juicio, por el presunto delito de asociación ilícita, en el caso Odebrecht. En el escrito, el Segundo Mandatario reitera su inocencia y cuestiona el accionar de la justicia. “Aún siendo inocente, me siento culpable de causarles todo este dolor”, expresó.

A continuación compartimos el texto original de la carta del vicepresidente Glas:
Queridos hijos,
Su padre está preso. Durante todo este tiempo que he estado encerrado he podido comprobar que la cárcel no sólo es para los que cometen delitos. Esto es difícil de decirlo, pero quiero que sepan que su padre no ha hecho nada malo y que le han medito en la cárcel solo por defender sus ideas.

A su padre tenían que silenciarlo de alguna manera, porque decidió no callarse y defender al Estado que tanto nos costó cosntruir. Estado que ahora se encuentra en serio peligro.

Su padre está preso porque fue frontal y por haber dado siempre la cara. Su padre nunca huye. Sé que ahora les resultará mu difícil entender por qué su papá está encerrado si es inocente; sobre todo ahora que verán en la prensa a diario noticias, donde se me acusa sin escrúpulos, al igual que lo hacen algunos personajes que deberían administras justicia, sin prueba alguna.

Se preguntarán, hijos míos, por qué me dictaron una orden de prisión mientras a un millonario prófugo, que ha reconocido sus delitos y está acusado de mover millones de dólares, le levantaron la orden de prisión.

No todas las cosas en esta vida tienen explicación fácil. Con el tiempo se darán cuenta de que aquellos que administran justicia muchas veces se rinden ante el poder y dejan de ser justos en sus decisiones. Hay ocasiones en que las mujeres y hombres buenos tienen que pagar las consecuencias.

Aún siendo inocente, me siento culpable de causarles todo este dolor que sufren por haberles dicho que prefiero ser un inocente en prisión a un cobarde que huye. Sé que quieren estar con su papá y quiero que sepan que él también quiere estar con ustedes lo antes posible.

Algún día comprenderán todo esto. El ejemplo de mis acciones es el mejor legado que les puedo dejar. Recuerden siempre que nunca han de resignarse ante la amenaza, el odio y la injusticia. Recuerden también que el Evangelio nos manda luchar, esforzarnos y ser valientes.

Con el tiempo también comprenderán por qué siempre les dije que no me arrepiento de haber entrado en la política, a la vez que les decía que nunca se les ocurra meterse en ella. La política, tal y como la conocen ahora, no siempre fue así. Años atrás, su papá formó parte de los cambios más importantes de la historia de su país. Cambios de los que me siento orgulloso.

Ante todo, hijos míos, quiero que estén tranquilos, porque esta pesadilla terminará pronto y la justicia brillará. Desde la distancia, les pongo tres tareas: oren mucho, denle fuerza a su mamá y agradezcan a cada persona que nos apoya, que son muchas.

No estén tristes por mí, ya que nunca podrán quebrar mi espíritu. Les necesito fuertes para salir adelante todos juntos.

Les dejo una frase de tantas, de alguien de quien tiene que aprender mucho, el General Alfaro: Si en lugar de afrontar el peligro hubiera yo cometido la vileza de pasarme al enemigo, habríamos tenido paz, mucha paz, la paz del coloniaje.

Con todo el amor de su padre

Jorge

«
Siguiente
Entrada más reciente
»
Previo
Entrada antigua