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» » Crece el escándalo por el asesinato del periodista saudí dentro del consulado del reino árabe en Turquía

(21/10/18 - Arabia Saudí)-.La absoluta falta de respuestas internacionales a la monarquía despótica saudí por el asesinato del periodista independiente Jamal Khashoggi (foto) muestra una vez más el doble rasero con que se manejan las normas que rigen las relaciones entre naciones.

El asesinato de un periodista disidente hubiera justificado el bombardeo del asiento del gobierno responsable por parte del lunático presidente norteamericano, Donald Trump, de no tratarse, como en este caso, de otro lunático adinerado, enfermo de poder.

Trump y Bin Salman se encuentran hermanados en la falta principios morales y humanos que no sean la obtención de un lucro obsceno y la satisfacción de sus caprichos enfermizos.

Estos bufones, pequeños déspotas modernos, resultan peligrosos al estar al frente de dos de los estados más poderosos a nivel mundial, responsables de la financiación, junto a Israel de poderosos ejércitos de fanáticos mercenarios, en muchos casos criminales de lesa humanidad, como el Estado Islámico y sus subsidiarias a lo largo y ancho del planeta.

Hasta donde llegará el prohijamiento de Donald Trump y el verdadero gobierno norteamericano, que claramente no son sus autoridades, sino las corporaciones que nutren sus ganancias de estos gobiernos autoritarios y antipopulares es la verdadera pregunta que responderá este caso.

Amnistía tacha de ‘falsa’ la versión saudí sobre Khashoggi
El director de campañas para el Oriente Medio de AI, Samah Hadid, ha asegurado este sábado en un comunicado que la versión de los hechos ofrecida por Arabia Saudí, según la cual Khashoggi murió en una “pelea”, no es “fidedigna” y “marca un nuevo mínimo en el historial de derechos humanos de Arabia Saudí”.

Khashoggi era un periodista opositor que criticaba a la monarquía saudí, en particular, al príncipe heredero, Muhamad bin Salman Al Saud. Él desapareció el pasado 2 de octubre en el consulado saudí en Estambul. Se cree que el periodista fue torturado y desmembrado en el interior del consulado, según la Policía turca.

Hadid ha instado a los funcionarios saudíes a entregar el cuerpo de Khashoggi para que un forense independiente realice una autopsia de acuerdo con los estándares internacionales.

Tras reiterar que una investigación independiente es la única garantía frente a lo que cada vez parece más un encubrimiento de las circunstancias del asesinato de Khashoggi por parte de Riad, Hadid ha advertido de que los aliados de Arabia Saudí podrían solapar el asesinato para preservar sus lucrativos contratos armamentísticos y otras relaciones comerciales con el país árabe.

La versión de los hechos ofrecida por Arabia Saudí, según la cual Khashoggi murió en una “pelea”, no es “fidedigna” y “marca un nuevo mínimo en el historial de derechos humanos de Arabia Saudí”, afirma el director de campañas para el Oriente Medio de Amnistía Internacional (AI), Samah Hadid.

A continuación, ha hecho hincapié en que las dependencias del consulado saudí se produjo una ejecución extrajudicial que ha sacudido a los periodistas y defensores de derechos humanos.

Hadid también lamenta que Riad haya demostrado que puede emplear sus sedes diplomáticas como “paraísos” de impunidad.

Críticas en Estados Unidos
La versión de los hechos ofrecida por Arabia Saudí es poco fidedigna o, más bien “insultante”, como opina el senador demócrata de EE.UU. Tim Kaine. También el senador republicano Lindsey Graham, un aliado de Trump y partidario de sancionar a Riad, ha manifestado abierto escepticismo. 

El representante republicano Bob Corker asegura que “no debemos dar por hecho que esta última sea la auténtica”, pues la cambian continuamente. Solo el presidente de Estadops Unidos, Donald Trump, parece haber quedado satisfecho con la explicación saudí.

¿Marcha atrás en la sucesión?
El rey saudí, Salman bin Abdulaziz Al Saud, según las fuentes, está reconsiderando los poderes que ha otorgado a su príncipe heredero, pues, además de en este espeluznante caso, también ha desempeñado un papel fundamental en la inhumana guerra contra Yemen y en el inopinado “secuestro” del premier de El Líbano, Saad Hariri.

Según reportó el lunes el Centro Legal para Derechos y Desarrollo de Yemen, la campaña militar de Arabia Saudí y sus aliados contra Yemen se ha cobrado la vida de 15 185 yemeníes, entre ellos, 3527 niños y 2277 mujeres.

Cien Palitos para comprar Complicidad
En medio del escándalo por el asesinato del periodista opositor en su sede diplomática turca, Arabia Saudí transfirió cien millones de dólares a Estados Unidos, en una coyuntura sospechosa, para expertos, dada la situación de Riad por el posible asesinato de Jashoggi.

Según informó el miércoles el rotativo estadounidense The Washington Post, la transferencia millonaria de Riad a Washington tuvo lugar el martes, el mismo día que el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo (foto), arribó a Riad (capital saudí) para abordar el asunto de la desaparición de Yamal Jashoggi, periodista crítico de la monarquía Al Saud que se cree fue asesinado por funcionarios saudíes.

En realidad, esos millones de dólares corresponden al fondo que Arabia Saudí prometió donar para el proceso de reconstrucción de las zonas en el noreste de Siria, bajo el control de fuerzas kurdo-sirias, aliadas de Estados Unidos. Sin embargo, debido a que fue entregado justo cuando Pompeo iba a abordar con las autoridades saudíes el tema del periodista, surgen sospechas de que sea un instrumento para que Washington se posicione al lado de Riad en este espinoso caso.

Al respecto, el Departamento de Estado de Estados Unidos negó cualquier nexo entre la transferencia saudí y el asunto Jashoggi y explicó que desde hace tiempo se había acordado que el donativo de Riad para los sirios lo recibiría en este mes Estados Unidos.

“Los saudíes quieren que (el presidente estadounidense Donald) Trump sepa que su cooperación en encubrir el caso Jashoggi es importante para la monarquía saudí. La gran parte de las promesas financieras saudíes a Estados Unidos dependerá de esta cooperación”, dijo Joshua Landis, experto en asuntos de Oriente Medio y profesor en la Universidad de Oklahoma.

No obstante expertos citados por The Washington Post subrayaron que el donativo de Arabia Saudí conlleva un mensaje a Estados Unidos de que las futuras cooperaciones en varios asuntos dependen del apoyo de Washington a Riad en el caso del asesinato del periodista.

"Bin Salman piensa como un líder tribal antiguo"
Poco antes de su muerte, el periodista saudí Jamal Khashoggi, columnista del diario norteamericano The Washington Post, criticó al príncipe heredero de Riad ,Muhamad bin Salman Al Saud (foto, derecha), y a su “gobierno autoritario”.

Hablando extraoficialmente con un periodista de la revista estadounidense Newsweek, Khashoggi insistió en que no era un “opositor”, solo quería una “mejor Arabia Saudí”.

El periodista, crítico con la monarquía saudí, fue visto por última vez el 2 de octubre tras entrar al consulado de su país en Estambul, en Turquía. Las autoridades del país árabe aseguraron en un principio que había abandonado el edificio poco después. 

No obstante, la presión de la Policía turca, que al poco informó de que contaba con pruebas de que un “equipo” de oficiales saudíes entró al edificio consular, mató a Khashoggi, lo descuartizó en siete minutos y trasladó sus miembros a suelo árabe, y también el escándalo internacional han obligado a Arabia Saudí a cambiar su versión.

De hecho, este sábado de madrugada la Fiscalía General de Arabia Saudí ha asegurado que los resultados preliminares de su investigación sobre el caso Khashoggi muestran que murió en el consulado saudí en Estambul “después de una pelea con personas con las que se encontró allí”, según un comunicado citado por medios estatales. 

Las autoridades saudíes aun no han dicho dónde se halla el cuerpo del periodista.

“No estoy pidiendo el derrocamiento del régimen, porque sé que no es posible y es demasiado arriesgado, y no hay nadie para derrocar al régimen”, destacó Khashoggi. “Solo estoy pidiendo una reforma del régimen”, añadió en su entrevista publicada el viernes.

En la misma entrevista, tachó al príncipe heredero Muhamad bin Salman Al Saud de “líder tribal antiguo” que ha perdido el contacto con los pobres en Arabia Saudí.

“A veces siento que él (Bin Salman) quiere disfrutar de los frutos de la modernidad, pero al mismo tiempo quiere gobernar de la misma manera en que su abuelo gobernó a Arabia Saudí”, explicaba Khashoggi.

La desaparición de Khashoggi ha llevado a Arabia Saudí a una de sus peores crisis internacionales. La situación podría tensar las relaciones entre Turquía y Arabia Saudí, dañadas en 2017, cuando Ankara decidió mantenerse del lado de Catar tras la imposición de un bloqueo a Doha por parte de varios países de la región, encabezados por Riad.


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