(03/04/26 - Derecho a la Identidad/Lesa Humanidad)-.Alejandra Santucho, referenta de H.I.J.O.S. Bahía Blanca, dialogó con Juani Guarino en El Ágora 2025 sobre el estado de la Megacausa Zona 5, el negacionismo institucionalizado desde la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Nación, y el contexto político actual que desafía los consensos democráticos construidos desde 1983.Con casi cuatro años de juicio oral y a punto de conocerse un veredicto, Santucho repasó los principales ejes del proceso judicial más extenso contra el terrorismo de Estado en la región, el ataque sistemático a organismos de derechos humanos y los desafíos que enfrenta la memoria colectiva ante un gobierno que rompe pactos sociales básicos.Guías y diarios de viaje
La megacausa Zona 5: cuatro años de alegatos eternos
En febrero de 2026 se cumplirán cuatro años desde el inicio de la Megacausa Zona 5, un proceso que actualmente se desarrolla de manera completamente virtual debido a las refacciones en la sede del Tribunal Oral Federal de Chiclana y Lavalle, complicadas aún más por la inundación que afectó las instalaciones.
“Todo el 2025 se estuvo de alegato”, explicó Santucho, señalando que la etapa de alegatos de la defensa consumió meses enteros en un tribunal que, según describió, “las defensas y los imputados se han dado el lujo de todo lo que les diera la gana”.
El juicio debería concluir este año con las últimas audiencias programadas para diciembre, aunque las fiestas y la feria judicial postergarán el veredicto definitivo. Quedan pendientes las réplicas del Ministerio Público, las dúplicas de la defensa y las últimas palabras de los 32 imputados que aún permanecen en el proceso.
“Creemos que van a hablar todos o la mayoría porque esa fue la impronta de este juicio, hablaron un montón. Mientras estás hablando no te pueden condenar, digamos, esta es la lógica que usan”, señaló la referenta de H.I.J.O.S..
Reivindicación del terrorismo de Estado desde el banquillo
Uno de los aspectos más dolorosos del proceso judicial ha sido la actitud de los imputados durante las audiencias. Santucho fue contundente al describir el comportamiento de los acusados:
“La impronta de este juicio y fundamentalmente de la mayoría de estos imputados, no todos pero sí de la mayoría, fue el ataque, la reivindicación de lo que hicieron, el ataque a las víctimas, el ataque a los organismos de derechos humanos, el ataque a las querellas”.
“Han reivindicado el robo de bebés en sus discursos”, denunció Santucho, explicando que explícitamente afirmaron que “los militares les hicieron un favor porque sus padres eran terroristas, entonces ya tenían la sangre infecta que venía de sus padres”.
Estas declaraciones aberrantes transcurrieron “ante la paciencia absoluta nuestra y ante la mirada, pocas veces, muy contadas veces que intervino el tribunal para llamarlos un poco al orden“, señaló la entrevistada.
El cambio en la defensa oficial
La referenta de H.I.J.O.S. también marcó un quiebre preocupante en el rol de la defensa pública oficial durante este juicio. A diferencia de los siete juicios anteriores donde se mantuvo una “defensa técnica”, en esta megacausa observaron un cambio de actitud:
“En este juicio ya lo vemos con una camiseta un poco distinta, con más énfasis atacando”, explicó Santucho.
Según explicó, la defensa oficial atacó en primer lugar a la fiscalía, luego a las querellas y finalmente puso en duda la palabra de las víctimas y sobrevivientes.
“Lo hace con cuidado o si no te dice ‘con todo respeto’ y después te manda. Cuando te dicen ‘con todo respeto’ agarrate, porque lo que menos hay es respeto”, ironizó.
Este cambio de estrategia, según Santucho, se adjudica “ni más ni menos a lo que se llama este cambio de época” y la “modalidad de este momento” político.
Alberto Baños y el negacionismo institucional
El diálogo con Guarino abordó inevitablemente el rol del actual subsecretario de Derechos Humanos de la Nación, Alberto Baños, y sus declaraciones negacionistas en la ONU. “La perversión es total”, afirmó Santucho al referirse a un funcionario del área de derechos humanos que reivindica el terrorismo de Estado.
Santucho describió haber visto el video completo de la presentación de Baños en Naciones Unidas y señaló: “No daban crédito los que estaban ahí escuchando”. Criticó duramente la estrategia de poner en debate el número de víctimas:
“Omitir los aberrantes delitos de lesa humanidad que se cometieron dentro de un terrorismo de estado para decir si fueron más o si fueron menos, mínimamente, burdo, perverso y de muy bajo vuelo intelectual también”.
El debate sobre los 30.000
Respecto a la discusión sobre el número de víctimas del terrorismo de Estado, Santucho fue clara en sostener que:
“Acá lo que hay que contar es que nosotros decimos una cifra aproximada que tiene que ver con los 30.000 porque los que tienen que decir cuántos son, no nos lo dicen”, explicó.
En ese marco enfatizó que quienes cometieron el terrorismo de Estado son los que deben informar dónde están los cuerpos y dónde están los cerca de 500 bebés que faltan, de los cuales solo se han recuperado 140.
“Ellos que hablan de verdad completa digan dónde están. Si ellos cometieron, ¿por qué nosotros tenemos que dar un número exacto si los que cometieron las aberraciones fueron ellos?”, cuestionó.
Santucho aclaró que dentro de los 30.000 se incluyen todos los compañeros detenidos desaparecidos, no solo los muertos, también “los que pasaron por la Escuelita y nunca fueron a declarar porque tuvieron miedo”. Reveló que si bien antes calculaban que por la Escuelita de Bahía Blanca habían pasado 700 u 800 personas, “hoy calculamos que son más de 2.000” porque “hubo gente que capaz pasó por dos días, tres días, quedó aterrorizado y jamás lo declaró”.Guías y diarios de viaje
Además, mencionó un documento de inteligencia del mismo Ejército que en 1978 le envió a Estados Unidos en el marco del Plan Cóndor, calculando aproximadamente entre muertos y desaparecidos 22.000 víctimas.
“1978. Faltaban algunos años para terminar”, recordó. El documento estaría firmado por Arancibia Clavel, agente de la DINA chilena y amigo de Emilio Massera, y fue desclasificado por los servicios de inteligencia de Estados Unidos.
Archivos secretos y la búsqueda de la verdad
Santucho recordó el hallazgo crucial que realizó el ex fiscal Hugo Cañón en 2005 en la sede de Prefectura de Ingeniero White. “Alguien de la fuerza lo llama por teléfono y le avisa que están empezando a quemar información de inteligencia”, relató. Cañón se movilizó rápidamente con su equipo y secuestró cajas llenas de papeles que resultaron ser:
“un material indispensable para discernir todo lo que había sido el terrorismo de esta Bahía Blanca, Mar del Plata y La Plata, porque tenía que ver un poco con lo que era el corredor de la marina”.
Actualmente, según explicó Santucho, la situación es muy diferente:
“Ahora en este momento no solo no se desclasifica sino que lo que ya estaba desclasificado y teníamos al alcance lo cerraron nuevamente y están puertas para adentro”.
Militarización de la política y ruptura de consensos
Sobre el nombramiento de un militar en actividad, Carlos Presti, al frente del Ministerio de Defensa, Santucho fue contundente. “Es la primera vez que pasa desde el retorno a la democracia”, señaló, y agregó: “Creo que hay consensos en el país desde que volvió la democracia que este gobierno permanentemente vive traspasándolos”.Política
La referenta explicó que estos consensos sociales fueron construidos democráticamente y ahora se rompen sistemáticamente. “Hay un consenso que se rompe que es la politización de las fuerzas o militarización de la política, como se quiera ver”, analizó.
Santucho citó la Ley de Defensa, que prohíbe explícitamente que las fuerzas armadas hagan inteligencia interna y establece que deben estar bajo subordinación del poder político. “Ese es el consenso”, afirmó, aunque reconoció que “no hay un párrafo que diga no puede ser militar”, pero subrayó que existe “muchísima jurisprudencia” que lo avala, según especialistas del CELS.
El Espacio de Memoria de Prefectura
Sobre la inauguración del Espacio para la Memoria en la ex Prefectura de Ingeniero White, Santucho explicó que la fecha prevista de diciembre se postergó para marzo de 2026.
“Nos lo pasaron tanto de provincia como nos pidieron que estaba bueno pasarlo para marzo, en el marco también de que se vienen los 50 años del golpe”, explicó.
La inundación que afectó a Bahía Blanca perjudicó la obra que estaba “casi terminándose”. “En White estuvimos dos días bajo el agua y eso perjudicó un montón”, recordó.Guías y diarios de viaje
Santucho definió el espacio como un lugar “en defensa de todos los derechos humanos, obviamente, no solo con nuestra historia reciente y lo que pasó con la dictadura, sino todos los derechos humanos en general”.
“Hoy se están avasallando los derechos humanos de los estudiantes, de los científicos, de la salud, de la educación, de los jubilados, de todo lo que nos podamos imaginar”, denunció.
50 años del golpe y la memoria como resistencia
Mirando hacia el 2026, Santucho anticipó que el movimiento de derechos humanos estará enfocado en resaltar los 50 años del golpe de Estado.
“Creo que ya empezaron también a bombardearnos con lo que tiene que ver con los 50 años que van a venir. Creo que vamos a estar en el foco”, advirtió.
Recordó la marcha del 24 de marzo de 2025, realizada apenas 17 días después de la inundación:
“Fue una marcha atípica, austera, con muchísima gente, con una ciudad que todavía no estaba en la normalidad”. Destacó que la gente los llamaba pidiéndoles que realizaran la movilización: “Necesitamos, fue un poco de catarsis”.
Para el 6, 7 y 8 de diciembre, H.I.J.O.S. realizará su encuentro nacional en CABAa, donde “una vez al año nos reunimos todos los hijos e hijas” y desde donde traerán actividades para replicar en Bahía Blanca. El veredicto de la Megacausa Zona 5 se espera para febrero o marzo de 2026.