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Memoria, Verdad y Justicia contra el neoliberalismo

(14/10/19 - Memoria, Verdad y justicia)-.Decenas de organizaciones se reunieron en la ex ESMA para hacer un balance de los derechos humanos en el país y pensar las políticas a implementar en el próximo gobierno.

Unas 1800 personas participaron del III Encuentro Federal de Derechos Humanos en el Espacio Memoria (ex ESMA). “Trabajar para generar propuestas de políticas públicas en la materia y poner a la Argentina como ejemplo del mundo pero de abajo hacia arriba”, tal fue objetivo como expresó en la apertura de la jornada el diputado nacional y nieto restituido Horacio Pietragalla, uno de los organizadores.

Junto a él estaban el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, el ex secretario de Derechos Humanos de la Nación Martín Fresneda, Sergio Maldonado y Agustín Cetrángolo en representación de HIJOS. Este último destacó que el encuentro y su nutrida convocatoria marcaban la importancia de la defensa de los derechos en una actualidad en la que el propio gobierno “negacionista y neoliberal” los deteriora constantemente. Y recordó que esta gestión llegó a poner en duda la cantidad de desaparecidos en la última dictadura cívico-militar, ejecutó operativos represivos brutales como el de la movilización contra la reforma previsional, y habilitó casos como los que terminaron con la vida de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel.

Durante la mañana y la tarde del sábado, los militantes de organizaciones sociales, políticas, sindicales, originarias, LGTBIQ, de mujeres, de migrantes y de derechos humanos de todo el país que se acercaron a la ex ESMA se distribuyeron en once comisiones y en los distintos edificios del predio para debatir y elaborar propuestas.

En el espacio de Familiares se reunieron las de Sitios de Memoria, Lawfare y Violencia Institucional. A esta se sumó Sergio Maldonado, quien en diálogo con ANCCOM se refirió al papel del Estado en la violación a los derechos humanos: “La desaparición forzada tiene que ver con eso. Cuando pasó lo de Santiago, lo persiguió y desapareció el Estado, que colaboró desde la negación diciendo que no se encontraba ahí, después que estaba en diferentes lugares y luego de cuatro rastrillajes apareció en el mismo lugar el 17 de octubre. Esa es la violencia del Estado”, sostuvo y agregó: “No hay un avance desde el año pasado. Pasa el tiempo y no hay una política que se concrete”.

En la misma comisión expuso Miriam Medina, la madre de Sebastián Bordón, asesinado en 1997 por la policía de Mendoza mientras estaba de viaje de egresados. Por su caso fueron condenados el comisario Hugo Trentini como el máximo responsable, los tres uniformados acusados de golpearlo hasta la inconsciencia, el cabo que lo cuidaba cuando escapó del Destacamento y una parapsicóloga que declaró haberlo visto con vida.

Miriam, un emblema en contra del gatillo fácil, también conversó con ANCCOM: “Para convertir tanto dolor en lucha creamos en Moreno la Casita de Sebastián, como un lugar de memoria. Hoy funciona allí un jardín maternal con 95 chicos”, contó y recordó la solidaridad que recibió cuando perdió a su hijo: “No estuvimos solos en esta lucha, fue colectiva junto a los vecinos y a las Madres de Plaza de Mayo. Hebe (de Bonafini) nos contactó con los abogados en Mendoza. Y cuando apareció el cuerpo, Pepa Noia (otra Madre) cortó la ruta con nosotros”.

En otra sala del edificio, mientras tanto, se reunió la comisión de Lawfare (“guerra judicial” según su traducción al español), en donde se abordaron los casos recientes de persecución política, entre ellos el de Milagro Sala. Una de sus abogadas, Paula Álvarez, opinó que “con la asunción de Gerardo Morales en Jujuy comenzó la violación sistemática de las garantías constitucionales tanto para Milagro como para los integrantes de la organización Túpac Amaru”. Y añadió: “Con la creación del Ministerio Público de la Acusación, el Gobierno provincial garantizó la persecución y la violación de los derechos humanos que hoy se materializa, por ejemplo, en la ausencia de revisión de los juicios”.

La Casa de Madres de Plaza de Mayo – Línea Fundadora albergó dos comisiones, la de Memoria y Juicios de Lesa Humanidad y la de Comunicación. En la primera participó Pablo Llonto, abogado querellante en causas como la de los desaparecidos de La Tablada y la de Campo de Mayo. “Lo que se construyó hasta hoy nos tiene que dar fuerza hacia adelante. Para los que llevamos décadas nos duele el doble cada muerte de una madre, padre, familiar al que ya no podemos dar respuesta. Esa tristeza que nos embarga aún con las sentencias favorables es especial porque es una tristeza de victoria”, afirmó.

Y enumeró algunas consecuencias del tiempo sobre las causas: “Por ejemplo, las prisiones domiciliarias y los pedidos de libertad condicional de los genocidas, los miles de casos que más allá de los años que pasaron, no se supo a qué centro clandestino fueron llevadas las víctimas. Y posiblemente ya no lo sepamos, porque el nivel de información está llegando a su último goteo, es cada vez más difícil conseguir un sobreviviente que no haya hablado nunca. Les vamos a sacar jugo a las piedras y obtener la mayor cantidad de datos pero tenemos que ser conscientes de que la búsqueda de testigos directos y de documentación está llegando a sus últimos metros”.

Pablo Verna, miembro de Historias Desobedientes junto a otros hijos de genocidas, también participó de la Comisión de Juicios. Él mismo presentó un proyecto de ley en el Congreso para modificar el Código Procesal en casos de delitos de lesa humanidad y que los familiares de los represores puedan denunciar y declarar contra ellos. “Es muy bueno haber colocado en el juicio por la Contraofensiva Montonera todo lo que escuché de mi padre y mi madre y aportar así a la reconstrucción de una verdad histórica, y que eso sirva para más memoria, verdad y justicia”, expresó.

Enfrente, en la Casa de la Militancia de HIJOS, funcionó la comisión de Trabajo y Derechos Humanos, y un poco más allá, en la Casa por la Identidad de Abuelas de Plaza de Mayo, las restantes: Salud Mental, Identidad, Migrantes y Comunidad Afrodescendientes, Pueblos Originarios y Derecho a la Tierra, y Diversidades.

Manuel Gonçalves Granada, nieto restituido en 1997 y hoy parte de la Comisión Directiva de Abuelas, habló con ANCCOM antes del cierre del encuentro. “Entendemos que robarle la identidad a una persona es uno de los actos más violentos que pueden existir. A partir de que uno desconoce su verdadero origen, toda la construcción de su vida está basada en una mentira”, manifestó.

Al caer la tarde, en el patio del espacio de Abuelas se realizó el plenario de la jornada. Los representantes de los distintos colectivos presentes, diputados nacionales y provinciales, secretarios de derechos humanos de provincias y municipios y referentes varios, se juntaron para ver y escuchar a las personalidades a cargo del cierre: Lita Boitano, de Familiares de Detenidos y Desaparecidos, Taty Almeida de Madres – Línea Fundadora, Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Horacio Pietragalla y el brasileño Luis Eduardo Geenhalgh, uno de los fundadores del Partido de los Trabajadores y abogado de Lula Da Silva. Todos ellos coincidieron en seguir reclamando memoria, verdad y justicia y apostar al futuro con el cambio de Gobierno para terminar con el neoliberalismo que ha provocado la actual catástrofe social.  

Fuente: ANCCOM

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