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Vecinos de un pueblo de Santa Fe lograron frenar las fumigaciones con agroquímicos

noviembre 30, 2023

(30/11/23 - Medio Ambiente)-.El municipio ciudad de Sastre y Ortiz recurrió en queja al máximo tribunal luego que la corte provincial hiciese lugar a un amparo debido a la proliferación de problemas de salud que adjudican a la fumigación con agroquímicos a pocos metros de la población.

Un grupo de vecinos de la ciudad de Sastre y Ortiz logró, luego de una batalla judicial de cinco años, que la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe ratifique una sentencia que impide fumigar con agroquímicos a menos de mil metros del radio urbano, ante lo cual el municipio local recurrió en queja a la Corte Suprema de la Nación.

Los vecinos presentaron un amparo ambiental colectivo debido a la proliferación de problemas de salud que adjudican a la fumigación con agroquímicos a pocos metros de la población, que motivó una sentencia favorable del juez en lo Civil, Comercial y Laboral Nº 1 de Rafaela, Duilio Hail.

Hace unos días, la Corte Suprema de Justicia provincial ratificó el fallo de primera instancia, que ya había sido avalado por la Cámara de Apelación en lo Civil, Comercial y Laboral de Rafaela, y rechazó el recurso de inconstitucionalidad interpuesto por el municipio y un grupo de productores agrícolas.

El pronunciamiento de la Corte santafesina indica que "la Cámara resolvió confirmar la sentencia de primera instancia que, en lo que aquí resulta de interés, había hecho lugar a la acción de amparo colectivo ambiental, declarando la inconstitucionalidad e inconvencionalidad del artículo 9 segundo punto de la ordenanza municipal número 1174".

De esa forma, el máximo tribunal provincial dictaminó como válido que se establezca "un perímetro de exclusión o reserva de 1.000 metros a contar desde el límite de la planta urbana de la localidad de Sastre y Ortiz (Santa Fe) dentro del cual quedan prohibidas las fumigaciones terrestres con todo tipo de agroquímicos".

La agencia Télam consultó a la oficina del fiscal de Cámaras, Carlos Stegmayer, quien actuó en la causa que derivó en el fallo del juez Duilio Hail, pero el funcionario prefirió no brindar declaraciones debido a que todavía resta que se expida sobre el tema la Corte nacional.

Respecto de la presentación ante la Corte nacional, el abogado Rafael Colombo, perteneciente a la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, sostuvo ante una consulta de Télam que la decisión "puede demorar mucho tiempo" debido a que "no hay plazos estipulados y son escritos complejos que el máximo tribunal debe analizar detenidamente".

De todas formas, aclaró que el fallo que prohíbe fumigar a menos de mil metros "está en plena vigencia" y opinó que "ello va en la misma senda que la jurisprudencia que existe sobre el tema en todo el país y la región", con fallos que restringen o directamente prohíben fumigaciones con agrotóxicos, privilegiando la protección de la salud humana y el ambiente.

En ese sentido, mencionó como antecedente los casos en Cañada de Gómez, San Jorge, Arequito, Rafaela y muchas otros distritos del país, todos de similares características al de Sastre y Ortiz.

El caso comenzó en 2018, cuando Ainalén Viñuela fotografió desde la ventana de su casa a un "mosquito", como se llama a la máquina que aplica agroquímicos, que estaba fumigando en un campo situado cruzando la calle.

La mujer se reunió con vecinos que tenían familiares con enfermedades y se inició un camino que primero tuvo una etapa en el Concejo Municipal, que en ese momento tenía una ordenanza que permitía fumigaciones a 100 metros del pueblo, y que propuso extenderla a 200 metros.

Poco después se sumaron a la lucha los padres de Zoe Giraudo, una niña en tratamiento oncológico, a quienes un concejal les sugirió que fueran a la Justicia porque ellos "no podían hacer nada".

Ante ello acudieron a la Procuración General de la Corte santafesina, donde les hablaron de la figura de amparo ambiental colectivo, que concretaron en la Justicia de San Jorge, donde obtuvieron sentencia favorable en el juzgado de Daniel Zoso pero que una revisión dejó sin efecto.

Ya en 2020, el juez rafaelino Duilio Hail dictó una cautelar de 800 metros de protección, lo que fue apelado por productores y el municipio de Sastre y Ortiz, pero en agosto la Cámara de Apelación no hizo lugar, en tanto un mes después el mismo magistrado dicta sentencia de una distancia de 1.000 metros para fumigaciones terrestres.

En declaraciones a Télam, Ainalén Viñuela celebró que "la Corte Suprema provincial volvió a ratificar la sentencia judicial de 1.000 metros y además reconoció como válido el recurso de los vecinos de presentarse en un amparo ambiental colectivo porque entiende que se debe proteger el derecho a la salud, la vida y un ambiente sano, antes de que las cuestiones económicas".

La mujer añadió que "es una zona agrícola ganadera, los campos están muy pegados a la zona urbana. En mi caso solo me separa una calle y el alcance de los agrotóxicos es altísimo, la deriva y todo lo que influye, lo climatológico, hace que llegue a nosotros".

"Nosotros hicimos un relevamiento casa por casa, hablando con cada vecino, y es impresionante los casos de tiroides, malformaciones genéticas, embarazos interrumpidos, problemas de piel, de cáncer, entre tantos otros, que son provocados por los agroquímicos", añadió.

Viñuela aclaró que la lucha "no es contra de los productores", sino que "solo pedimos un ambiente sano y libre de agroquímicos donde vivir".

"Ellos lo tomaron como algo en su contra y lo que más molestaba era que un grupo de 40 vecinos, sin un peso, sin gastar nada de plata pero con un objetivo firme, ganáramos esta lucha", opinó.

Y agregó: "Nuestra lucha es histórica. Somos un grupo de 40 que les ganamos un juicio, sufriendo consecuencias de nivel personal, como amenazas, despidos, insultos, con el único propósito de defender la salud y la vida, porque las autoridades que debieron defendernos nunca estuvieron a la altura de las circunstancias".

En ese sentido, el periodista Ricardo Serruya, especialista de temas ambientales, mencionó que es el municipio de Sastre el que intenta que se permita la fumigación cerca de la población y que la Corte provincial "rechaza, no solo por cuestiones formales, sino fundamentando la decisión con argumentos que el juez de primera instancia había puesto ya en su sentencia".

Amenazan a un cura que enfrenta al agronegocio

julio 18, 2022

(18/07/22 - Pesticidas)-.Las acciones de Rubén Lassaga, párroco de Nueva Esperanza, cabecera del departamento Pellegrini en Santiago del Estero, tienen un costo. Hace unos días, desde un número de teléfono con prefijo de Tucumán, explicitaron el precio: “Le queremos hacer llegar un mensaje al señor cura: los caminos del monte de Pellegrini son largos y solitarios, y él siempre anda solo. Los caminos tienen sus trampas, y que por favor no se siga metiendo en lo que no le corresponde, y que la próxima no va a haber un mensaje de advertencia”.

El Grupo de Curas en la Opción por los Pobres denuncia el avance expulsivo de la soja en Santiago del Estero. A Lassaga lo intimaron de manera anónima a que "no se meta en lo que no le corresponde" porque la próxima no va a haber advertencia.

Un cura en medio del monte. Aunque esté solo, habla en plural. Hay otros que, al igual que él, dejaron de ocuparse únicamente de los bautismos y misas y se mezclaron con indígenas y campesinos en la resistencia. “Lo que hacemos es un poco de docencia, hacerlos conscientes de sus derechos. No pedimos nada especial, solo vivir en paz y que sus derechos posesorios a la tierra, a los caminos, al agua, no sean avasallados”.

En esa zona de parajes –El Quemado, La Aloja, La Bolsa, Los Cercos, El Cavao, La Ovejería, Las Delicias, Puesto Nuevo, El Diablo, Ahí Veremos, La Manga, Agua Amarga y El Saladillo, entre otros– donde los límites entre Salta, Tucumán y Santiago de Estero se vuelven invisibles, funciona desde hace casi veinte años la Mesa Parroquial de Tierras, un espacio que surgió con el fin de “promover la organización de las comunidades campesinas y urbanas; promover la capacitación en cooperativismo, en derechos humanos, sociales y ciudadanos en forma sustentables de producción alternativa; y mejorar la calidad de vida desde un proyecto socio político de inclusión y derechos”. Los redactores de aquellos nobles principios quizás subestimaron la feroz oposición de los poderosos.

“Es la primera vez que pasa algo así –reconoce Lassaga, integrante de la Mesa Parroquial de Tierras– y eso que estuvimos en conflictos violentos con bandas armadas, pero nunca llegaron a tanto. ¿Qué explicación le encuentro? Es todo parte de un contexto de lucha por la tierra en Santiago del Estero que viene desde hace mucho tiempo y que se ha recrudecido desde mediados de los años 90 con la autorización de las semillas transgénicas, lo que provocó la extensión de la frontera agropecuaria, que no es otra cosa que desmontar el bosque nativo para plantar soja, expulsando a las comunidades originarias o fumigándolas si deciden quedarse en sus tierras”.

En un comunicado de repudio, el Grupo de Curas en la Opción por los Pobres (COPP), “herederos” del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, expresó que “desde siempre en nuestra Patria la pretensión de poseer la tierra o distribuirla fue motivos de conflictos. Así fue que campesinos e indígenas fueron desalojados, desplazados y asesinados. Sus tierras apropiadas, sus animales matados, sus pozos envenenados y topadoras y fuerzas de seguridad, legales e ilegales, se hicieron presentes donde ayer estaban ausentes”.

“Con la complicidad de los poderes judicial y político, y la manipulación mediática, los que ayer ocupaban tranquila y ancestralmente las tierras hoy pasaron a ser presentados como usurpadores y delincuentes (…) queremos recordarle al poder judicial que su causa es la justicia, al poder ejecutivo que su causa es el pueblo, a los medios de comunicación que su causa es la verdad, y a los apropiadores y violentos que ellos son la causa del dolor y el sufrimiento de tantas y tantos”, concluye el documento.

Para Sergio Raffaelli, párroco de Pozo Hondo y colega de Lassaga, en eso de resistir el avance implacable del agronegocio, el compromiso asumido (aún a riesgo de perderlo todo) solo se explica a través de ese mandato cristiano de “estar al lado, no de los buenos ni los pulcros, sino de los pobres”.

“Como cura –continúa– uno quiere vivir acompañando la vida de los pobres y el principal problema que tienen es la propiedad de la tierra, sea porque los dueños de la soja los quieren expulsar, sea porque los fumigan y los enferman. Cuando uno visita la comunidad o hace las cosas propias de cualquier cura, como oficiar un bautismo o una misa, se entera de las realidades de las comunidades y no puede hacerse el tonto. De alguna manera uno se compromete y hace propias esas luchas”.

A principios de julio, el gobernador Gerardo Zamora se ufanó a través de sus redes sociales del estudio realizado por el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica (Celag) que colocaba a Santiago del Estero como la sexta provincia que más ingresos generó por exportaciones. Para Raffaeli es, apenas, una cara de la moneda. “En Santiago cada vez entran más dólares por la soja, pero eso también significa más deforestación, más expulsión de campesinos que se tienen que ir a vivir a los cordones de las grandes ciudades, más fumigación que enferma y mata a las comunidades. Todo eso se esconde debajo de la alfombra porque el único criterio para pensar un modelo de desarrollo es que entren dólares. El costo humano no importa”.

Solidaridad campesina MoCaSE

Luego de hacerse pública la amenaza sufrida por el padre Rubén Lassaga, organizaciones sociales de todo el país manifestaron su solidaridad. 

El Mocase, por ejemplo, se pronunció en sus redes sociales: "El padre Rubén es ampliamente conocido en el monte santiagueño. Al igual que otros curas, siempre apoyando a las familias y organizaciones campesinas en su derecho a la tierra, al monte, a un ambiente sano, a las formas de vida en cada uno de los territorios santiagueños, desde la parroquia que le toque estar. Fiel referente del grupo de curas en la opción por los pobres, en su compromiso en favor de la liberación integral de las personas. A su vez acompaña con gran compromiso a la Mesa de Tierra de Pellegrini, base del Mocase".

Ambientalistas frenaron el uso de agrotóxicos en Lobos

septiembre 28, 2021

(28/09/21 - Pesticidas)-.Cansados de convivir con las fumigaciones y las malas prácticas en el uso de agroquímicos los y las vecinas de Lobos se organizaron para defender su ambiente. Al no lograr instancias de diálogo con la comuna se presentaron con un informe del INTA ante la justicia. Ahora el juzgado N° 6 de La Plata intimó al Municipio de Lobos a garantizar el derecho al agua potable, su análisis y saneamiento, y abordar la contaminación con agrotóxicos en la zona.

“Es como un veneno silencioso. Vos venís tomando esta agua y no percibís que estas tomando un veneno, estás acostumbrado. Entonces no sabes desde cuándo está interfiriendo en tu salud ni cómo”, señala Pablo Fazio, abogado, vecino de Lobos y uno de los amparistas a los que la justicia exige que el municipio le entregue agua potable. También tiene que abastecer de agua potable a clubes de barrio, escuelas y hospitales y realizar estudios periódicos y específicos del agua.

“Cuando escuchas los mosquitos, oles el ambiente o ves centenas de abejas muertas no tenés que ser muy suspicaz para darte cuenta. Yo vivo en el campo y del otro lado del alambrado hay una plantación de soja que usa todo el paquete de fumigación y a pesar de todos los manuales de buen uso lo cruzo y veo todos los envases tirados. No hay un uso responsable ni ningún tipo de control del estado”, describe Fazio.

¿Cuál fue la gota que rebalsó el vaso? El año pasado hubo una iniciativa en el Concejo Deliberante para modificar la normativa que regula el uso de agrotóxicos y establecer una distancia de 50 mts entre las viviendas y las áreas permitidas para su aplicación. “Lo que existe ya no se respeta y eso nos puso en alerta”,– cuenta Fazio.  Los vecinos y vecinas fueron a plantear sus perocupaciones nucleados y acompañados en diversas organizaciones pero ese intento de diálogo no prosperó. “Hay sectores que no quieren modificar sus prácticas. Por eso tratamos de generar nuestra propia evidencia sobre las consecuencias de lo que estábamos hablando”, agrega el abogado.

Convocaron a un bingo solidario lograron juntar el dinero que se requería para hacer un estudio de agua. El resultado los sorprendió incluso a ellos mismos. Se detectaron 11 distintos tipos de plaguicidas en grandes concentraciones a partir de muestras de todo el partido. “El valor superaba  hasta 45 veces el permitido en la Comunidad Europea, y el estudio se hizo con el INTA Balcarce, no fue nada informal. Con esos datos hablamos con las autoridades creyendo que ante la evidencia iba a ser distinto. Y lo primero que hicieron fue poner en duda el análisis”, recuerda Fazio.

Así llegaron a la justicia y ése fue el estudio con el que se presentaron. En su fallo el juzgado además  le dio traslado al Defensor del Pueblo quien solicitó públicamente que prohíban todo tipo de prácticas relacionadas con la aplicación de los agroquímicos hasta tanto la situación de fondo se resuelva.

“Esperamos que alguien recapacite y se dé cuenta que este modelo de producción está terminado. No podemos seguir en este camino suicida de buscar máximos rendimientos económicos a costa de la salud de de la población. Este debate pone en tela de juicio el modelo. El tiempo que viene es tratar de buscar soluciones creativas, y entender que si queremos un planeta para nuestros hijos hay que buscar un camino sustentable”, concluye Fazio.

Continúa suspendida la aplicación de agroquímicos en la provincia de Buenos Aires

febrero 17, 2021

(17/02/21 - Pesticidas)-.El Ministerio de Desarrollo Agrario bonaerense prorrogó por tres meses la suspensión de la Resolución 246/19 sobre la aplicación de agroquímicos en la Provincia de Buenos Aires, informó un comunicado de la cartera provincial.

La medid fue tomada por el Ministerio de Desarrollo Agrario y responde a la necesidad de que concluyan estudios sobre los efectos del uso y aplicación de agroquímicos en las personas y el medioambiente a cargo del Observatorio Técnico de Agroquímicos.

La decisión se debe a la necesidad de posibilitar la culminación de los procesos de trabajo en curso a cargo del Observatorio Técnico de Agroquímicos (OTA), creado el 13 de febrero de 2020.

El objetivo del trabajo es reunir, desarrollar y aportar información científico técnica sobre el uso, la aplicación de agroquímicos y sus efectos que permita implementar políticas públicas específicas.

La intención de la cartera agraria, a cargo de Javier Rodríguez, es lograr compatibilizar el desarrollo productivo bonaerense con la protección de la salud de la población y el ambiente.

Según explicó el comunicado oficial, la creación del OTA responde a la determinación el Estado provincial de abordar esta temática con la mayor responsabilidad, apoyado en evidencia técnica y científica que le permita fundamentar las decisiones que se tomen en torno a la misma.

El Ministerio destacó que es la primera vez que el Estado, en este caso encabezado por esa cartera y acompañado por el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS), el Ministerio de Salud y la Autoridad del Agua, destina recursos para sistematizar todas las evidencias existentes en relación a los impactos que tienen los agroquímicos sobre el ambiente y para la formulación de estrategias que permitan minimizarlos.

Hasta el momento el OTA cuenta con 544 documentos científicos-técnicos aportados por las distintas instituciones, utilizados para la elaboración de los documentos síntesis del Observatorio.

El próximo 23 de febrero se llevará a cabo una nueva mesa de trabajo, en la que se abordarán las investigaciones aportadas sobre las categorías "Agroquímicos y Salud Humana", "Impacto Ambiental del Uso de Agroquímicos" y "Aspectos Sociales del Uso y Aplicación de Agroquímicos".

Una vez finalizada la etapa de trabajo con las instituciones académicas y de investigación, se procederá a la publicación de las conclusiones del Observatorio para ser sometidas al aporte del resto de los actores involucrados de la sociedad en su conjunto, en una instancia de intercambio público participativo.


Detectaron herbicidas y plaguicidas en el Río Salado y en peces muertos

enero 31, 2021

(31/01/21 - Pesticidas)-.Desde el Laboratorio de Ecotoxicología de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral, elaboraron un informe para la Procuración General de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe sobre la mortandad de peces en el Río Salado durante noviembre y diciembre de 2020. El mismo da cuenta de la presencia de glifosato, 2,4-D y clorpirifós, los herbicidas y plaguicidas más utilizados en los cultivos de soja y maíz transgénicos.

Para la investigación se tomaron como pruebas agua del río, sedimento del lecho y peces moribundos. Entre los puntos más importante del informe, el Laboratorio de Ecotoxicología destaca que:

-en el total de muestras de sedimentos se obtuvieron valores detectables del herbicida glifosato. Dichos valores se encuentran en relación de magnitud con los registrados por diversos investigadores en otras cuencas agrícolas argentinas y tiene que ver con la historia de los suelos que, luego de las lluvias, drenan hacia cuerpos de agua cercanos (arroyos, ríos, tributarios, lagunas) o por escorrentía, materiales y este herbicida, el más utilizado en las prácticas agrícolas intensivas del modelo productivo de soja transgénica, la mayor fuente de origen o aplicación del agroquímico al ambiente.

-en cuanto a los analitos analizados en los tejidos de los peces recolectados se detectaron residuos de plaguicidas. En branquias e hígado del sábalo se encontró el herbicida 2,4-D y el insecticida organo fosforado clorpirifoscon. El herbicida 2,4-D -junto con el glifosato y la atrazina- es uno de los agroquímicos más empleados en el país. Se utiliza principalmente en la fase previa a la siembra de soja y maíz transgénicos. Además el 2,4-D, por sus efectos tóxicos y genotóxicos en peces, se puede clasificar como una sustancia muy nociva para los organismos acuáticos.

-también se detectó en branquias e hígado la presencia de residuos de un potente y letal insecticida organfosforado (OP). El clorpirifoses es el insecticida OP neurotóxico de amplio espectro más utilizado en la Argentina -principalmente en cultivos de soja, maíz, trigo y girasol- para controlar plagas de insectos, donde actúa inhibiendo la acetilcolinesterasa y causando la muerte por colapso del sistema nervioso. Debido a sus grandes riesgos para la salud humana y animal (sus exposiciones crónicas pueden causar déficits cognitivos y conductuales), en enero de 2020 la Unión Europea prohibió el uso del clorpirifós. De las distintas especies de peces moribundos observados, los especialistas del país detectaron movimientos de natación erráticos (convulsivos, torsión eje-axial, aletargamiento y espasmos posteriores), respiración prolongada en la superficie sobre la margen del río, agrandamiento de la vesícula biliar, distensión intestinal sin alimento, hígado amarillento, pupila dilatada, hemorragia epidérmica y falta de mucus, entre otros aspectos. Cabe señalar que el informe refiere que “los valores de residuos de clorpirifós registrados en los peces recolectados durante la mortandad 2020 en el Río Salado están en relación con los rangos hallados en peces de una de las cuencas más afectadas por la contaminación agropecuaria del país como lo es el Río Pergamino (zona núcleo de producción agroindustrial), en donde se detecta la presencia de plaguicidas en ocho de cada diez peces”.

Frente a este panorama, desde el Laboratorio recomiendan “un monitoreo más exhaustivo y con continuidad espacio-temporal sobre la presencia de desechos agrícolas (agroquímicos y fertilizantes) tanto en agua, sedimento y tejidos de peces, principalmente en especies de interés comercial que sirven de alimento a las poblaciones locales”.

Como primer medida de mitigación plantean “la urgente necesidad de aumentar la distancia de los cultivos transgénicos dependientes de plaguicidas a los ambientes acuáticos” y señalan que una forma de comenzar a remediar y restaurar la cuenca de la presencia de sustancias tóxicas es “fomentar modelos de producción sustentables no contaminantes como los agroecológicos y con participación social”.

La justicia rechazó la apelación del intendente PRO de Pergamino en favor de los pesticidas

marzo 23, 2020
(23/03/20 - Pesticidas)-.La Cámara Federal de Rosario rechazó el planteo del intendente de esa localidad y advirtió que la afectación al acuífero Puelche habría alcanzado una extensión interjurisdiccional todavía no delimitada. Durante el proceso ya se había prohibido fumigar con ciertos productos por el impacto en la salud de las personas.

La Cámara Federal de Rosario rechazó un recurso interpuesto por el intendente de Pergamino, Javier A. Martínez (Juntos por el Cambio), y confirmó la competencia federal de la causa en la que el año pasado se dictó una medida cautelar que prohibió la fumigación en esa localidad y zonas urbanas.

Dicha cautelar, ahora ratificada por el tribunal de alzada, se había dictado luego de que se conocieran estudios que determinaron la “presencia de daño genético en los organismos de las personas” afectadas. En el proceso penal se investigan infracciones a la Ley de Residuos Peligrosos -24.051- y envenenamiento de aguas potables.

La resolución -adoptaba por el camarista Fernando Lorenzo Barbará- fue en línea con lo dictaminado por el fiscal de San Nicolás Matías Di Lello, su colega ante el tribunal revisor, el fiscal general Claudio Palacín, y la querellante Florencia Morales.

El jefe comunal, en línea con la política que privó durante los últimos cuatro años en defensa de los intereses de los que más tienen, en la apelación sostenía que no se encuentra acreditada que “la supuesta contaminación” en “una zona urbana y rural del partido de Pergamino, haya afectado otras jurisdicciones”, sostenía Martínez ante el juez federal de instrucción nicoleño, Carlos Villafuerte Ruzo, y luego ante la Cámara Federal rosarina.

“Una realidad mucho más compleja”
El fallo reseñó los argumentos de Di Lello. El fiscal había puesto de resalto que “el trámite de este expediente está develando una realidad mucho más compleja de lo que se estimaba en un primer momento, con aspectos que trascienden el marco de la causa penal pero que hacen a su conocimiento y resultan necesarios para su delimitación”, puesto que “una importante cantidad de ciudadanos de Pergamino están indicando, con estudios médicos que refuerzan sus manifestaciones, que están siendo víctimas de las prácticas de fumigación que se registran en sus medios de vida, con claras consecuencias negativas en su salud”, no obstante persistan medidas en tal sentido.

“Por otro lado se encuentra aún discutido en autos la calidad del agua que beben en sus domicilios, en el cual en todos los casos se ha detectado la presencia de moléculas correspondientes a compuestos químicos vinculados a los productos pesticidas (tales como glifosato, AMPA, imazaquin, hidroxi-atrazina, etc.)”, señaló el representante del MPF en su intervención previa a la de la Cámara.

La querella
Asimismo, Florencia Morales, en su carácter de querellante, refirió que los acuíferos afectados son los Puelche y Pampeano, recurso hídrico subterráneo interjurisdiccional. 

En cuanto al Puelche, el camarista Barbará valoró su descripción como “la principal reserva de agua potable de la Argentina. Da de beber a buena parte de nuestro mayor conglomerado urbano, provee a sus industrias y riega la zona que genera casi todo el producto bruto agrícola del país”.

Competencia federal
Al resolver, Barbará señaló: “los hechos materia de investigación en la presente causa -presunta contaminación al medio ambiente y afectación a la salud pública-, a lo largo de las pruebas reunidas en el sumario han dejado de ser meramente conjeturales, existiendo probanzas positivas con un grado de convicción suficiente que en principio demostrarían que esa posible contaminación habría alcanzado una extensión territorial que por el momento no se habría delimitado definitivamente, sumado a que podría alcanzar a una población que hasta ahora resultaría indeterminada”.

Esas, entendió el juez, son razones que “constituyen motivo suficiente para rechazar los agravios del recurrente y confirmar la resolución del 27 de agosto de 2019” de Villafuerte Ruzo, que había rechazado la remisión de la causa a la justicia provincial. También se incorporó el memorial del fiscal general Palacín, quien propició la confirmación de la decisión del juez de instrucción.

En cuanto a las responsabilidades penales, hay tres productores rurales procesados desde octubre de 2019 por presunta infracción a la ley 24.051; además la Fiscalía impulsó, oportunamente, la investigación concerniente "a las acciones u omisiones en que podrían haber incurrido los funcionarios públicos municipales, en orden al control y cumplimiento de las normas vinculadas a la aplicación de pesticidas en el Partido de Pergamino". 

Vecinos de Tandil denunciaron que fumigaron con glifosato a un metro de una escuela

noviembre 16, 2019
(16/11/19 - Pesticidas)-.Vecinos del paraje La Porteña, en Tandil, denunciaron que desde hace un tiempo se viene realizando fumigación con glifosato en un campo situado a tan sólo un metro de la Escuela 33, situada en el kilómetros 122 de la Ruta 30. Asimismo, aseguraron que temen por los efectos en la salud a largo plazo que puedan provocar los agroquímicos.

La fumigación con agroquímicos como el glifosato es una acción que afecta directamente la salud de quienes quedan expuestos a sus efectos. A pesar de la existencia de medidas legales, el uso de estos materiales tóxicos es moneda corriente en las áreas rurales bonaerenses.

Silvia Gómez, una de las vecinas, explicó que si bien hay varios campos en la zona que están siendo fumigados y que sienten el olor a veneno, tienen especial preocupación por el que está situado lindante a la Escuela 33.

“Están los niños expuestos a los venenos. Si bien se fumiga en general los fines de semana, el veneno queda, así que estamos pidiendo que aunque sea se respeten los 150 metros de distancia respecto a las escuelas, que establece la ordenanza actual”, aseguró Silvia Gómez en diálogo con el Eco de Tandil.

La ordenanza
Frente a ese panorama, presentaron una carta al Municipio firmada por más de 30 familias hace aproximadamente un mes, en la cual solicitaban que se cumpliera con la distancia establecida en la ordenanza vigente de 150 metros respecto a escuelas y 300 respecto a zona urbana.

“Hicimos una nota, la firmamos los vecinos, la llevamos al Municipio, luego de unos días el director de Medioambiente se comunicó con nosotros para informarnos que había sido sancionado el dueño del lote lindero a la escuela, y que esa sanción la iba a dictaminar un juez”, explicaron.

Silvia Gómez adelantó que van a “insistir por una ordenanza mejor”.

En la ordenanza 219/11, el Municipio exige que en caso de tener que llevar adelante fumigaciones a menos de 150 metros de las viviendas, el productor debe informar con 24 horas de anticipación ante las autoridades, presentar el plano de la zona e información sobre el químico que se usará.

La fumigación con agroquímicos como el glifosato es una acción que afecta directamente la salud de quienes quedan expuestos a sus efectos. A pesar de la existencia de medidas legales, el uso de estos materiales tóxicos es moneda corriente en las áreas rurales bonaerenses. 

En Exaltación de la Cruz también le ponen límite a los pesticidas

septiembre 14, 2019
(14/09/19 - Pesticidas)-.La justicia se basó en la documentación y los antecedentes que este grupo de ambientalistas le entregó en relación a los daños hacia la salud de las personas que estaba causando las fumigaciones y de cómo un primer fallo se estaba incumpliendo por parte de productores y el propio municipio.

Al igual que en Pergamino, en donde la semana pasada la Justicia Federal impuso un límite de tres mil metros para las fumigaciones, otro municipio se suma a la lista de localidades en donde el uso de agroquímicos comienza a estar más regulado y se prohíbe las pulverizaciones cercanas a la población.

Ahora, en Exaltación de la Cruz un la Cámara de Apelaciones Civil y Comercial de Campana falló a favor de una organización ambiental que pedía una distancia mínima de mil metros para las fumigaciones terrestres, en relación a la planta urbana y la población en parajes rurales.

La justicia se basó en la documentación y los antecedentes que este grupo de ambientalistas le entregó en relación a los daños hacia la salud de las personas que estaba causando las fumigaciones y de cómo un primer fallo se estaba incumpliendo por parte de productores y el propio municipio.

Ahora, la nueva resolución de la justicia se suma a la de marzo pasado en el cual Exaltación de la Cruz se convirtió en el municipio número 13 en prohibir completamente toda fumigación aérea. Es decir, una localidad en donde la pelea contra los efectos negativos de los agroquímicos se viene ganando. 

En marzo pasado, la imagen de una avioneta fumigando con agroquímicos por encima de una escuela rural de Exaltación de la Cruz, recorrió todo el país. Ese suceso desencadenó en una presión política que consiguió una ordenanza a través del Concejo Deliberante local que directamente prohibió toda fumigación aérea. 

Prohiben fumigaciones con agrotóxicos a menos de tres kilómetros del límite urbano

septiembre 04, 2019
(04/09/19 - Pesticidas)-.El Juzgado Federal Nro 2 de San Nicolás dictó una medida cautelar que prohíbe las fumigaciones aéreas y terrestres con agrotóxicos a menos de tres kilómetros y mil noventa y cinco metros respectivamente desde el límite de toda la planta urbana de Pergamino.

La decisión judicial se adoptó dentro del marco de la causa penal iniciada por la abogada Sabrina Ortiz, de la ONG, Naturaleza de Derechos, integrante del colectivo Madres de Barrios Fumigados de Pergamino, por las fumigaciones con agrotóxicos en las inmediaciones de tres barrios  La Guarida, Villa Alicia y Luard Kayad de dicha localidad Bonaerense.

Ya con anterioridad, el mismo juzgado había dictado una medida cautelar, en el mes de Abril de 2019, que restringía las fumigaciones terrestres con agrotóxicos hasta los 600 metros del límite urbano pero que solo alcanzaba a los barrios mencionados.

La investigación penal siguió su curso y se logró acreditar como prueba que toda la familia de Sabrina Ortiz (ella, su compañero y les hijes de ambos) presenta daño genético. También se acreditó que a los menores se les detectó glifosato en el cuerpo y que otras personas del barrio tuvieron o tiene enfermedades oncológicas.

Ampliación de la cautelar
Por ello, la parte querellante con la representación de la abogada Sabrina Ortiz, solicitó al Juez Villafuerte Ruzo, que extendiera la protección cautelar ya establecida en el mes de Abril de 2019 a toda la población de Pergamino y de todas las localidades del interior del partido incluidas las escuelas rurales. 

Asimismo le solicitó al magistrado, que ampliara la medida de resguardo de 600 metros dictada en el mes de Abril de 2019 hasta los 1095 metros para las aplicaciones terrestres con agrotóxicos.

Evidencias
El cúmulo de evidencias y principalmente la comprobación del daño genético a través del estudio que realizó la especialista Dra. Delia Aiassa, investigadora de la Universidad Nacional de Río Cuarto, a toda la familia Ortiz,  más un informe en una causa judicial sobre la misma problemática en Dique Chico (Córdoba), y un trabajo científico de investigación sobre genotoxicidad y agrotóxicos:  "Evaluación del nivel de daño en el material genético de niños de la provincia de Córdoba expuestos a plaguicidas”, publicado en la revista “Arch Argent Pediatr”, en el año 2015, de la cual es coautora, se agregaron como pruebas al proceso y fueron contundentes y decisivos para la sentencia cautelar.

Lo que falta
No obstante, la medida judicial solo comprende a la zona Urbana y periurbana de la localidad de Pergamino, desde Naturaleza de Derechos señalan que resta que se resuelva la situación de las escuelas rurales y localidades y pueblos del interior del Partido de Pergamino.

En tal sentido, para decidir sobre ello, el juez solicitó al Ejecutivo de la Municipalidad de Pergamino, que adjunte un informe en el cual conste cantidad de habitantes y establecimientos rurales educativos asentados en ese partido, a los efectos de fijar los parámetros de distancia que resulten más adecuados".

De la parte querellante se va a sostener que los criterios de resguardo sobre las fumigaciones aéreas y terrestres con agrotóxicos establecidos en relación a la planta urbana de Pergamino, deben ser los mismos para las escuelas rurales y localidades y pueblos del interior de dicha jurisdicción local, ya que la distancia de protección funciona como una medida eficaz  de resguardo que no puede ser valorada según que se trate (planta urbana, escuela o pueblo rural) dado que la exposición a los agrotóxicos  a menos de 1095 metros es tal de peligrosa cualquiera sea el lugar donde se encuentren las personas .

Fallo ejemplar
En su fallo, el magistrado sostiene la "necesidad de dar respuesta a la cuestión planteada por las querellantes y la viabilidad de la medida conforme se solicita, en orden a la prevención de daños futuros. Es que justamente el acento debe ser puesto allí, en el entendimiento de que no hay daño ambiental inocuo o completamente reparable, y que el Estado debe prevenir la producción de los riesgos con anticipación, ya que la función resarcitoria en estos casos es tardía y disfuncional. Y si bien, el cese de la actividad fumigadora, aunque reconocidamente contaminante, no resulta posible, no sólo por ser lícita sino además imprescindible para la agricultura, deviene necesaria la fijación de una distancia prudencial desde el límite de los lotes a fumigar hasta las escuelas rurales”

El juez concluye indicando que “el sistema jurídico tiene que reaccionar y tomar todas las precauciones para evitar que el daño se consolide o propague”.

Denunciaron que fumigaron a metros de una escuela y un jardín de infantes

agosto 21, 2019
(21/08/19 - Pesticidas)-.El hecho ocurrió este jueves en un campo lindero a la Escuela Primaria Nº22 y el Jardín 902, de Luján, en horario de clases y violando la ordenanza de restricción para la utilización de agrotóxicos. En septiembre de 2017 había sido denunciado un hecho similar en el mismo campo.

La comunidad educativa de la Escuela Primaria Nº22 y del Jardín de Infantes 902, junto con organizaciones sociales, denunciaron la realización de fumigaciones en un campo ubicado a escasos metros de ambas instituciones, violando la ordenanza que establece restricciones en la utilización de agroquímicos.

Según da cuenta el bisemanario El Civismo, el hecho ocurrió en la media mañana de este jueves, cuando un tractor autopropulsado conocido como "mosquito" fumigó con agrotóxicos un campo de soja transgénica lindero a la Escuela Primaria N° 22 y al Jardín de Infantes 902, así como también cercano a una zona de viviendas que pertenecen tanto a Luján como al partido de General Rodríguez.

“En ese horario niños y niñas se encontraban en la escuela. El campo se encuentra entre la Ruta Provincial 6, la ex Ruta Nacional 7 y el callejón M. T. Mastellone”, expusieron a través de un comunicado difundido por la Multisectorial contra el Agronegocio - la 41 y la Multicolor en SUTEBA Luján.

“Todos/as conocemos los niveles de vulnerabilidad económica y edilicia de las escuelas. Sin embargo, hay un problema que afecta a muchas de ellas y a gran parte de la comunidad educativa, y del que los gobiernos (municipales, provinciales y nacionales) y los poderes judicial y legislativo no se hacen eco: los grandes problemas de salud a los que docentes y estudiantes están expuestos/as, asociados a las fumigaciones que sufren las escuelas producto del agronegocio”, apuntaron. 

Además, explicaron que las autoridades de la Primera se comunicaron con la Municipalidad y lograron parar el trabajo del “mosquito”, “lo que demuestra lo importante de actuar de inmediato. Mientras que desde la Multisectorial llamamos a la Policía Ecológica, a la Municipalidad de Gral. Rodríguez y a la de Luján. Sólo la acción directa podrá contrarrestar esta situación, ya que no hay controles de parte del Estado. No hay prevención”.

En tal sentido, remarcaron que “no es la primera vez que pasa. Yo lo hemos denunciado anteriormente desde la Multisectorial contra el Agronegocio - la 41”. Y recordaron que “el partido de Luján cuenta con la ordenanza 5953/11 que prohíbe fumigaciones terrestres con mosquito a menos de 500 metros de centros poblados, como ocurre en este caso”.

El cáncer le ganó la partida a la docente fumigada con pesticidas

agosto 14, 2019
(14/08/19 - Pesticidas)-.Se trata de Ana Zabaloy, especializada en docencia rural, quien había entablado una tenaz pelea contra la fumigación cerca de las escuelas denunciando los graves perjuicios que generaba en la salud de las personas.

Además de maestra rural era psicopedagoga y una luchadora incansable contra las fumigaciones con agrotóxicos que año tras año matan en silencio a lo largo de toda la Argentina. 

Ana Zabaloy murió este sábado de un cáncer provocado por su continua cercanía con el veneno que firmas locales y multinacionales rocían en sus zonas de producción.

La docente ya había sufrido trastornos a causa de las fumigaciones, entre ellas una parestesia facial y un severo problema de insuficiencia respiratoria.

“He visto llegar alumnos gorditos, rozagantes… y después de cuatro años ver cómo se les iba deteriorando la salud", puntualizó Zabaloy en relación al daño que provocan los tóxicos de los que se abusa en el agro. 

«Las docentes rurales somos testigos directo del costo humano de este sistema basado en transgénicos y venenos”, apuntaba también.

Hace no mucho tiempo, Zabaloy publicó una carta abierta en la que pidió a las autoridades políticas y a las empresas fumigadoras que paren de matar a la gente. "Paren de matarnos. Paren de fumigarnos", finalizó entonces su texto, el cual hoy se refuerza con el dramático peso de las consecuencias del accionar criminal de las empresas, por acción, y de un Estado que mató y sigue matando por omisión.

Carta de Ana Zabaloy contra las fumigaciones
Mi nombre es Ana Zabaloy y fui durante seis años directora de la escuela número 11 de San Antonio de Areco. Ese período sufrimos junto a mis alumnos constantes fumigaciones con agrotóxicos en las proximidades de la escuela y en pleno horario escolar. En una de esas ocasiones el producto utilizado fue 2,4-D, y me volví a mi casa con una parestesia facial y con una insuficiencia respiratoria.

Somos muchas las docentes rurales que padecemos esta misma realidad, las fumigaciones nos atravesaron la vida y en muchos casos se llevaron por delante nuestra salud. Nadie nos los contó, no lo leímos en ningún diario, nos pasó, lo vivimos, como una cotidianidad inevitable. Somos testigos obligados del costo humano del actual sistema productivo. Vimos a nuestros alumnos sufrir los efectos de las fumigaciones en la salud , así como si la Constitución Nacional y los derechos del niño ni la mismísima ley de educación nacional no fueron aplicables a los niños de las zonas rurales ni a sus familias , todos rociados con venenos por aire y tierra.

Sin posibilidad de reclamar porque esto significaría pagar el precio de quedar sin casa y sin trabajo en el mismo instante de abrir la boca. Las docentes rurales somos testigos de esa impotencia y de toda la impunidad de los que producen a costa de nuestra salud, de la salud de todos.

Muchos de los docentes afectados de la provincia de Buenos Aires nos hemos reunido en lo que denominamos red de docentes por la vida para apoyarnos solidariamente, hacernos escuchar y para que cada una de nosotras no está sola a pesar de todo. La mayoría de las veces estamos solas en nuestros pueblos, enfrentando la indiferencia, la falta de compromiso de los que deberían cuidarnos. Complicidades del poder político y hasta amenazas.

La realidad es que en esta lucha hay unos grandes ausentes: en primer lugar las autoridades de la dirección general de escuelas, a las que parece no importarles que tantos niños en nuestro país junto a sus docentes sean fumigados como insectos durante las horas de clases, afectando claramente sus derechos a desarrollarse y a educarse en un ambiente sano, lejos de cualquier agresión física.

También las inspectoras, es necesario que ellas hagan algo más que elevar notas formales que nunca tiene respuesta, es su deber defender los derechos de las escuelas rurales y de su población escolar con la ley nacional de educación en la mano porque todo está ahí, queridas señoras, y por otra parte a los gremios que agrupan al personal docente y no docente de la provincia de Buenos Aires, les decimos que es necesario que nos acompañen en esta lucha por la defensa de nuestros derechos como trabajadores de la educación expuestos constantemente a riesgos de salud por el solo hecho de concurrir a nuestro lugar de trabajo diariamente, además de la imposibilidad de proteger en estas circunstancias la seguridad e integridad de nuestros alumnos, con todo lo que ello implica.

Faltan los comunicados oficiales a nivel provincial y nacional de las autoridades gremiales haciéndose eco de esta problemática que se ha transformado a lo largo de tantos años de impunidad en un genocidio silencioso, a veces es difícil no sentir que los niños y docentes y pobladores de escuelas y poblados rurales no formamos parte de lo que tan poéticamente describe Eduardo Galeano en su poema Los Nadies. En nombre de nuestros niños, de sus familias y de nosotros mismos, una vez más exigimos: paren de fumigar las escuelas y poblados rurales. Paren de enfermarnos. Paren de matarnos. 

Un hombre se encadenó a un portón para cuidar la vida de su hija

julio 27, 2019
(27/07/19 - Pesticidas)-.Bernardo de Irigoyen es un pequeño pueblo de Santa Fe, a poco más de 100 kilómetros de Rosario y un tanto menos de la capital provincial. Un poblado de alrededor de 30 manzanas inmerso en la pampa sojera.

Ludmila Terreno sufre desde sus 20 meses de vida las consecuencias de vivir en la pampa sojera: le detectaron glifosato en la sangre, lo que le generó severas complicaciones de salud. 

Harto de los tiempos de la justicia, su padre se encadenó a un depósito de agrotóxicos vecino para que deje de funcionar. Por Redacción Canal Abierto

Ludmila Terreno está cerca de cumplir los cuatro años. A sus 20 meses de vida le detectaron un mal que aún los médicos no pueden definir con precisión. Lo que sí saben es que tiene glifosato en sangre, que han debido hacerle ya tres transfusiones, y que la pequeña, que este año comenzó el jardín de infantes, debe utilizar barbijo para circular por el pueblo. Lo que su familia sospecha, y la justicia le dio la razón en forma preventiva, es que el depósito de agrotóxicos de la firma José Pagliaricci e Hijos situado a menos de 50 metros de su casa es la causa de su padecimiento.

En noviembre de 2017, debido a la deshidratación que manifestó asociada a un cuadro de vómitos severos “Ludmila tuvo un episodio de desmayo en el patio de la casa. Sus padres la llevaron a un centro de salud cercano donde le detectaron glifosato en sangre. Estuvo muy complicada de salud, luego la trataron en el Hospital de Niños de la ciudad de Santa Fe y según los especialistas, es la contaminación por agrotóxicos la principal causa del cuadro. Los médicos también advirtieron la posibilidad de que sufra leucemia”, señala la abogada que desde hace un mes patrocina a la familia.

“En el medio del pueblo de Bernardo de Irigoyen está este depósito de agroquímicos y plaguicidas -entre otros-, a muy pocos metros de la casa de la nena, y la familia entiende que es lo que ha generado la toxicidad que Ludmila tiene en su torrente sanguíneo”, explica la letrada. “Nosotros estamos evaluando iniciar una acción de daños y perjuicios, para lo cual un profesional está elaborando un diagnóstico de la niña. Independientemente de eso, intervenimos para hacer cesar el daño, para impedir la utilización de ese depósito de agroquímicos mediante una acción preventiva, que es una acción nueva que nos otorga el Código Civil de la Nación ahora. A través de esta acción frente al Tribunal de Responsabilidad Extracontractual Nº 4 de Santa Fe la jueza determinó inmediatamente -por la historia clínica de la menor y por un informe de la comuna-, la clausura preventiva por el término de 3 meses, sujeto a que el Ministerio de Agricultura, Industria y Comercio provincial se expida sobre las condiciones del edificio y su ubicación”.

Pese a la disposición judicial de clausura, la familia denuncia que el galpón se sigue utilizando. Esta semana, Waldo Terreno, el padre de la niña, se encadenó frente a la puerta del galpón para impedir su funcionamiento. 

“El siente que la Justicia es muy lenta. Ellos hicieron todos los pasos que la ley prevé y con los instrumentos que provee el Estado. Luego de hacer cinco denuncias penales, nunca consiguieron nada. Hace un mes vienen conmigo y comenzamos a trabajar pero, a pesar de que ahora creo que la jueza actuó con celeridad, los tiempos de la justicia son muy lentos para la población. Él entendió que había una suerte de burla a la salud de la niña. Desesperado por lo que le está pasando a tu hija, vos podés hacer cualquier cosa. Mi consejo fue que cesara en esa actitud, que puede perjudicarlo”, explica la abogada, explicitando que Waldo depuso su acción.

“Lo que estamos haciendo son acciones cautelares preventivas para hacer cesar el daño. Queremos parar esto. Nosotros estuvimos haciendo una constatación judicial en el galpón durante dos horas y media y estuvimos descompuestos, mi socio y yo, casi nueve horas, hay un terrible olor y mucha toxicidad dentro del galpón, se ve que no cumple con ninguna de las condiciones de seguridad que debe tener”, concluyó la defensora.

Un entramado de silencio, complicidades
Los pueblos inmersos en la zona de sacrificio en que se ha tornado la pampa húmeda, una prolífica productora de commodities, son apenas un accidente para los capitales que manejan el agronegocio. Sus habitantes se dividen entre víctimas y silenciosos cómplices que dependen de que la rueda siga funcionando para obtener su sustento.

Cómo en el caso de Fabián Tomasi, que se hizo mundialmente conocido, ser parte de la rueda no te excusa de sufrir las consecuencias. El trabajador de Basavilbaso, Entre Ríos, durante años hizo tareas de carga y bombeo en una empresa de fumigación aérea, y la exposición a los agrotóxicos le provocó una polineuropatía tóxica severa y atrofia muscular generalizada hasta morir.

“Hay muchos intereses económicos, muchos intereses creados”, describe la letrada. “En la legislación de Santa Fe, la ley provincial 11.273 es la que regula el uso de productos fitosanitarios, establece que el Ministerio de Agricultura es el órgano de aplicación que convenia con los municipios para disponer el uso cauteloso de este tipo de material. Lo que pasa es que fallan los órganos de control. La comuna tiene poder de policía para clausurar el galpón y no lo hizo. Debimos recurrir a un juzgado para hacer cesar ese daño”.

“Hay mucha gente con miedo a hablar. Son localidades chicas cuya economía local depende de estas cuestiones de la soja y del trabajo agrícola y la gente, para cuidar su trabajo, no habla. Tuve testimonios de vecinos que me dijeron que los días de calor o mucho viento no se soporta el olor. Este galpón no es el único lugar que acopia agrotóxicos, las mismas cooperativas locales tienen depósitos enormes de glifosato en el medio del poblado, y esto se replica pueblo a pueblo. La comuna tiene elementos para impedir esto y no hace nada”. Una pincelada de realidad en el mar de soja.

Una herramienta legal
La abogada nos deja una pista para accionar en defensa de la salud. “La reforma del Código Civil nos permite interponer acciones preventivas, que son como una medida cautelar, para hacer cesar inmediatamente el daño y darle intervención a los organismos provinciales para que se expidan si eso puede seguir funcionando o no. Antes vos tenías que ir directamente a una acción por daños y perjuicios”, un trámite más difícil y con tiempos dilatados.

Cabe recordar que en Santa Fe, la citada ley 11.273, llamada ley de fitosanitarios, aprobada por unanimidad contra la salud del pueblo santafesino, propone 500 metros libres de fumigaciones terrestres y 1.000 metros de aplicación área alrededor de las zonas urbanas, pero deja abierta la posibilidad de que cada municipio o comuna pueda modificar las distancias mediante una ordenanza… o aún sin ella. Así las distancias se redujeron en más de la mitad de las localidades, con mínimas de 0 a 100 metros. Serán muchas las acciones preventiva a interponer.

Denuncian que en el país se usan más de un centenar de pesticidas prohibidos

julio 23, 2019
(23/07/19 - Pesticidas)-.Meses atrás, en una conferencia en la sede de la Sociedad Rural Argentina, el presidente Mauricio Macri defendió abiertamente la fumigación con agrotóxicos, criticando las medidas que prohíben su uso a metros de las escuelas rurales. 

Este hecho no es aislado. Se enmarca en una política que defiende a las grandes multinacionales que dominan los agronegocios y se refuerza con el ataque sostenido a los pequeños productores y a quienes critican el modelo actual de producción de alimentos.

En marzo de este año Monsanto fue condenada a pagar 2000 millones de dólares por ser considerado responsable de causar cáncer en una pareja que había utilizado Roundup, un producto elaborado con glifosato, durante 35 años en un terreno en San Francisco. 

Este fallo se suma a otros dos anteriores donde se responsabiliza a Monsanto de contribuir al desarrollo de cáncer en quienes utilizaron con regularidad sus productos.

En la Argentina, mientras tanto, se utilizan más de 100 plaguicidas prohibidos en el resto del mundo por ser altamente peligrosos para la salud. El modelo actual de siembra directa utiliza en dosis importantes algunos agroquímicos y en mayor proporción el glifosato en el caso de la soja, y la atrazina en el caso del maíz. Y a pesar de las críticas a nivel mundial, el gobierno argentino sostiene y defiende este modelo de producción concentrado, que enriquece a dueños de grandes cantidades de tierra, a costa de la salud de la población.

Del otro lado de la vereda, la producción agroecológica, libre de agroquímicos y respetuosa del medio ambiente, es sostenida por agricultores familiares y campesinos que en su mayoría no son dueños de la tierra que trabajan y que, como muchos, sufren el ajuste y se ven perjudicados por la devaluación, la inflación, el impacto de la suba del dólar sobre el precio de los insumos y además, por medidas tomadas por el actual gobierno, tales como, el desguace de la Secretaría de Agricultura Familiar, eliminando las políticas de asistencia al sector que produce los alimentos que consumimos a diario.

Hoy cerca de 15000 productores de 15 provincias se organizan en la Unión de Trabajadores de la Tierra, organización sectorial que se moviliza fundamentalmente por el acceso a la tierra, exigiendo la implementación de un PROCREAR rural, que les permita dejar de arrendar en las usurarias condiciones actuales. 

Pero también son quienes mediante ferias y mercados locales acercan al consumidor frutas y verduras a precios razonables y sin intermediarios. 

Durante el último año, los feriazos que realizan se multiplicaron en distintas provincias, para visibilizar la lucha por la soberanía alimentaria y una vida digna para los trabajadores de la tierra.

Informe sobre agrotóxicos: Tierra envenenada

junio 28, 2019
(28/06/19 - Pesticidas)-.En la Argentina se utilizan por año más de 500 millones de litros/kilos de agrotóxicos. Así lo demuestra un informe elaborado por el abogado Fernando Cabaleiro, integrante del colectivo Naturaleza de Derechos. 

El informe, publicado por RED ECO Argentina plantea que después de años se pudo acceder a los datos sobre cantidad de agrotóxicos, en litros/kilos, comercializados en Argentina entre los años 2014 y 2018 por las empresas que componen la Cámara de Sanidad y Fertilizantes CASAFE.

El informe el abogado Fernando Cabaleiro no plantea un panorama alentador en lo inmediato: “No creemos que se vengan mejores tiempos políticos. 

Descreemos que el poder político vaya a girar el timón, en el corto plazo, menos si la carta electoral a la vista, nos ofrece alternativas con actores y actoras que son casualmente quienes han ideado e implementado el PEA y aprobado la primera soja transgénica, abriéndoles gentilmente las puertas a Monsanto y que encima siguen viendo con buenos ojos al modelo sojero como la solución de todos los problemas socioecónomicos de la Argentina”, dice.

CASAFE es la entidad que nuclea a una treintena de empresas que poseen el mayor volumen de venta de agrotóxicos en la Argentina, entre el 80% y el 85 % del mercado agroindustrial local.

El último dato brindado por este organismo – información de las ventas y volumen en cantidad de litros/kilos de agrotóxicos que se consumen en la Argentina- fue del periodo 2012/2013: 285 millones de litros/kilos.

A partir del año 2014, la Cámara dejó de publicar estos datos. Las empresas dejaron de suministrar la información, el Estado no controló, omitió y simplemente dejó de sistematizar la información  por lo que por lo que la investigación para elaborar esta información fue construida, entre otras fuentes, con informes de dos consultoras privadas, Pampas Group e Investigaciones Económicas Sectoriales IES.

En 2014 los datos indican que el volumen de consumo de las empresas nucleadas en CASAFE ascendió a 305 millones de litros/kilo. Respecto al año  2015 el dato pudo deducirse de una nota en el diario La Nación que, en su sección Campo,  informó que en las cantidades de kilos litros de agrotóxicos se incrementó en el 17,1 %.

“Si se toma la base de agrotóxicos comercializados por las empresas nucleadas en CASAFE  en el año 2014: 305 millones de litros/kilos, y considerando el incremento del 17,1% que menciona el diario La Nación respecto del año 2015, el volumen de agrotóxicos comercializados en la Argentina en ese año, solo por las empresas que componen CASAFE, fue de 356 millones de litros/kilos. Si le sumamos el 15% / 20 % del mercado restante, las cantidades llegan a los 410/427 de litros/kilos de agrotóxicos por año por el periodo correspondiente al año 2015”, señala Pampas Group y agrega que de los números del año 2016 de CASAFE se constata que el volumen de agrotóxicos comercializados aumentó un 13 % respecto del 2015.

Por lo tanto, para saber sobre la data del volumen de agrotóxicos comercializados en el 2016 que refieren a CASAFE, habría que agregar a los 356 millones de litros/kilos del año 2015, el incremento que se verificó en el 2016: 13 %. Esa operación nos da unos 402 millones de litros/kilos por el año 2016 para las empresas nucleadas en CASAFE. Si a los 393/402 millones de litros kilos los proyectamos al 100 % del mercado de agrotóxicos, nos da promedio: 465 millones de litros/kilos, como el número total del año 2016, aproximadamente.

Según la Consultora IES (Investigaciones Económicas Sectoriales),  en el año 2018 las empresas comprendidas en CASAFE vendieron para su uso en Argentina, 460 millones de litros kilos de agrotóxicos, representando un incremento del 10,9 % respecto del año 2017, donde se consumieron 410 millones de litros kilos de agrotóxicos.

Por lo tanto, realizando una proyección al 100 % del total del mercado, los números totales serian de + 480 millones de litros/kilos y + 525 millones de litros/kilos , aproximadamente para los años 2017 y 2018, respectivamente.

Así quedan revelados los números sobre la cantidad de agrotóxicos que se consumen en la actualidad en la Argentina.

Lo que viene

Mirando hacia adelante los datos no son alentadores. Es importante considerar las metas propuestas por el Plan Estratégico Agroalimentario  implementado en el año 2012 durante el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner  y que actualmente se mantiene firme en el cumplimiento de las sub-metas.

El objetivo final del PEA es llegar a casi 48 millones de hectáreas de agricultura sometidas al modelo del agronegocio. La sub-meta fijada en el PEA para el año 2030 es de 43 millones de hectáreas. De cumplirse con ese objetivo y mantenerse la línea ascendente en el consumo de agrotóxicos la cantidad de litros kilos de los mismos sería para el año 2030 + 600 millones.

Otro dato muy preocupante y coincidente con esa cifra ascendente, son los 800 millones de litros/kilos de fertilizantes sintéticos que la principal cámara de empresas productoras de fertilizantes (CIAFA) tiene como meta final, siendo que estas sustancias guardan una estrecha relación en cantidad de uso por año con los agrotóxicos.

Hoy se sabe que la casi totalidad de los alimentos que consume la población en la Argentina, frutas, hortalizas, verduras, cereales y oleaginosas vienen con residuos de agrotóxicos, es decir veneno, porque son sustancias tóxicas con entidad para producir cánceres, afectación crónica al sistema hormonal y nervioso humano, en base a la información científica disponible.

Asimismo el agronegocio es ecocida, porque a todo su derrotero contaminador hay que sumar la grave afectación a la biodiversidad. Esa perspectiva también debe ser considerada cuando se habla del agua y su riesgo de contaminación por el uso masivo de agrotóxicos.

“No podemos permitir que la meta de nuestra agricultura sean esas 48 millones de hectáreas sometidas al modelo agroindustrial que los gobiernos plácidamente han concedido, a través del PEA, a las corporaciones y sectores económicos del agronegocio que se relamen con el aumento de las ventas de sus transgénicos, agrotóxicos y alimentos envenenados, pero sin hacerse cargo de las externalidades que esas metas representan”, plantea Cabaleiro y agraga: “no solamente debemos decir basta de agrotóxicos, transgénicos y fertilizantes sintéticos, sino también y muy principalmente exigir basta de este PEA nefasto que gobierna nuestras vidas, el ambiente, la biodiversidad y el futuro, el nuestro y el de las nuevas generaciones”.

Agencia RED ECO

Activistas entrerrianos vuelven a la carga por escuelas sin agrotóxicos

junio 24, 2019
(24/06/19 - Pesticidas)-.Aldana Sasia es abogada e integrante de la coordinadora “Basta es basta – Entre Ríos Sin Agrotóxicos”. Este miércoles estuvo en comunicación con el programa Enredando Las Mañanas, analizando la posibilidad de que el gobernador reelecto Gustavo Bordet vuelva a intentar por decreto disminuir las zonas de resguardo ambiental que protegen de las fumigaciones a las escuelas rurales en Entre Ríos.

En Entre Ríos el tema de los agrotóxicos trascendió luego de que el propio presidente Mauricio Macri interviniera respaldando los intereses de los grandes productores y cuestionara la restricción de mil metros que tienen las fumigaciones con respecto a las escuelas rurales.  

Por ley, en Entre Ríos esa distancia es de mil metros para fumigaciones terrestres y tres mil para fumigaciones aéreas en terrenos colindantes a escuelas. Este fallo fue resultado del primer juicio por fumigaciones a una escuela, estableciendo un antecedente único a favor de las luchas contra el modelo agroindustrial que contamina y enferma.

Aldana Sasia, abogada y ambientalista, junto a todas las organizaciones que defienden el derecho a la salud en Entre Ríos ha sostenido en estos años una lucha contra todo el aparato gubernamental y contra las “mal llamadas organizaciones de campo”. 

Aldana denomina así a los sectores nucleados en una Mesa de Enlace conformada por los grandes productores  de la provincia y sostiene que su representatividad no es mayor al 2% del total de los productores. “La Federación Agraria y demás entidades agremian a una pequeña fracción del total de la provincia”

“Muchas consecuencias se estaban evidenciando en los niños y niñas y debía hacerse un parate para empezar a proteger a los estudiantes. No sólo por los casos de intoxicación aguda por rociado de alguno de los aviones fumigadores, sino por causas crónicas, es decir, las manifestadas a largo plazo, como los casos de niños con cáncer o con leucemia.”

“Lograr la restricción de las fumigaciones nos exigió muchísimo trabajo, en particular el de recaudar las pruebas científicas de estudios realizados por expertos y especialistas de la Universidad de la Plata en escuelas rurales de la provincia. En veinte escuelas se analizó aire, agua y suelo, y también la sangre de ochenta niños. Los datos evidencian resultados alarmantes. Como por ejemplo daños genéticos en la población infantil analizada que todavía no puedo dar a conocer públicamente antes de informar a los padres.”

“En el mes de diciembre el gobernador de la provincia saca un decreto reduciendo esa distancia de mil a cien metros y de tres mil a quinientos. Nuevamente las organizaciones exigimos que se anule ese decreto y fue entonces que Macri salió a defender a `las buenas prácticas agrícolas de producción industrial’. El estado disminuyó esas distancias sin ningún tipo de aval científico y técnico, el sustento para el proyecto fue un manual que habla de cómo hacer que la gota de veneno llegue mejor a la planta y no de cómo proteger la salud de la población.”

Por otro lado, hay un informe dentro del expediente administrativo que da origen al decreto que reduce las distancias de fumigación, en donde se afirma que cuesta mucho determinar si esa distancia es sana o no para la población. Uno de los motivos es que la clasificación de estos productos tiene un modo de considerar la toxicidad que contempla el grado de toxicidad aguda, es decir a corto plazo, y no crónica, que son las afecciones más graves pero más difíciles de detectar. Los datos de epidemiología hicieron que el propio juez clasificara la situación como espeluznante.”

“En epidemiología los datos sobre casos de intoxicación están basados en sub-registros, esto quiere decir que cuando alguien sufre una intoxicación o tiene alguna consecuencia potencialmente relacionada con los agrotóxicos, muchas veces no queda registrado. Cuando algún afectado se acerca a hacer alguna consulta médica no se le pregunta si estuvo expuesto a agroquímicos y por eso no consta en los registros.”

“Cuando el decreto fue anulado, el campo salió a reclamar cortando la calle y exigiéndole al gobernador urgentemente que dicte otro decreto bajo amenaza de cortar el comercio fluvial o rutas nacionales de importante circulación. Desde las organizaciones le pedimos al Estado que conforme una mesa de diálogo para una transición hacia otra forma de producción que es posible. Con esta idea se formó un Foro de Agroecología que el 28 de junio tendrá su tercera sesión. Allí se analiza la viabilidad y la posibilidad real de cambiar el modo de producir en los campos de cultivo, sobre todo en aquellos lugares que según el fallo no pueden fumigarse, pero sí sembrar tradicionalmente, tener ganadería o cualquier otra función que no utilice veneno.”

“Nosotros le exigimos al Estado que acompañe a los productores perjudicados por la restricción para que puedan producir de otras formas, sea con habilitación de créditos blandos o de técnicos especialistas para que colaboren en la transición hacia la agroecología y sin la necesidad de salir con estas intimidaciones o nuevas reglamentaciones que van en contra del resguardo y la protección de la salud.

“Estamos en un momento complicado. Desde las organizaciones no queremos acudir nuevamente a instancia judicial, el gobierno nunca se ha abierto al diálogo, nunca ha participado con nosotros de una mesa de información como para que pongamos sobre el escritorio los datos de los daños genéticos que tienen los niños que estudian en estas escuelas.”
 
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