(08/07/23 - Haití)-.El secretario general de la ONU, António Guterres, exhortó al Consejo de Seguridad, el máximo órgano de decisión de Naciones Unidas, a crear las condiciones para el envío de un contingente internacional de paz a Haití, el país más pobre de América, y también el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, consideró que urge la presencia de una fuerza internacional.
"Apelo a los miembros del Consejo de Seguridad y a todos los países con potencial de contribuir a que actúen ahora para crear las condiciones para el despliegue de una fuerza multinacional para asistir a la Policía Nacional haitiana", dijo a periodistas Guterres,
Se esperaba que hoy mismo los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU con derecho a veto -China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia- analicen la crítica situación humanitaria en Haití.
Guterres visitó el viernes pasado la capital del país, Puerto Príncipe, y expresó su "solidaridad" a una población atrapada en un "ciclo trágico" de violencia, miseria y desastres sanitarios.
En su paso, se reunió con el primer ministro del país, Ariel Henry, y líderes políticos, así como con miembros de la sociedad civil y personal de Naciones Unidas.
En octubre, haciéndose eco de un pedido de Henry, ya había reclamado al Consejo de Seguridad que enviara contingentes para apoyar a la Policía haitiana, superada por la violencia de las pandillas.
Si bien algunos países dijeron estar listos para participar en una fuerza como la reclamada, ninguno se ofreció para liderar una operación de este tipo en un país fracturado por múltiples intervenciones extranjeras.
Desde ese llamado, la ONU siguió describiendo la pesadilla vivida por los haitianos, con francotiradores en los tejados, secuestros, ataques a escuelas y violaciones.
"La situación humanitaria es espantosa. Las brutales bandas tienen el control sobre la población de Haití", insistió Guterres, antes de remarcar que "no puede haber una solución política duradera e inclusiva sin una mejora radical de la seguridad".
Casi la mitad de la población, unos 5,2 millones de personas, necesita además ayuda humanitaria, incluidos unos 3 millones de niños. A ello hay que sumar unos 760 muertos desde la declaración en octubre del brote de cólera que está asolando el país, y que dejó hasta ahora unos 51.800 casos probables (en torno a 3.100 confirmados) con una especial incidencia en la población infantil.
La representante de la ONU en el país caribeño, además, advirtió hoy que al menos 264 personas acusadas de integrar pandillas murieron a manos de autoproclamados justicieros desde abril, lo que suma otro elemento complejo al crítico cuadro.
Desde abril, la Binuh (oficina integrada de Naciones Unidas en Haití) contabilizó al menos 264 supuestos miembros de pandillas muertos por estos grupos, declaró la ecuatoriana María Isabel Salvador ante el Consejo de Seguridad.
Ante la incapacidad de las autoridades para hacer frente a la violencia sin precedentes de las bandas criminales que controlan la mayoría del territorio de la capital Puerto Príncipe, muchos habitantes han empezado a tomar la justicia por mano propia.
Blinken, en tanto, se reunió en Trinidad y Tobago -donde asistió a la cumbre por el 50 aniversario de la Comunidad del Caribe (Caricom)- con el primer ministro haitiano, Ariel Henry, a quien ratificó el apoyo de Washington para el establecimiento de una fuerza internacional.
Blinken también subrayó que su país comparte el compromiso sentido en toda la región para ayudar al pueblo de Haití a forjar su propio futuro y restaurar el orden democrático de Haití a través de elecciones libres y justas.
Los haitianos, dijo, "no pueden lograr estos objetivos cruciales sin seguridad. Es por eso que hemos sido y seguimos siendo los principales financiadores de la Policía Nacional de Haití y apoyamos el llamado del gobierno haitiano a una fuerza multinacional para ayudar a su policía frente a las bandas criminales".

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